Héroes de azul

Son gente humilde y estoica, pero sin saberlo son héroes cotidianos por la tranquilidad, protagonistas en la hazaña frente a los malhechores.
Su autoridad no emana de la fuerza, sino de su fidelidad al pueblo.
Saben que son imprescindibles, sin embargo, no sucumben al deslumbramiento de quienes intentan sobornarlos y a pesar de la juventud de muchos, llevan de escudo aquella frase de Fidel de que en la lucha contra el vicio se cultiva la virtud.

El respeto identifica a los integrantes de la PNR

Están preparados para circunstancias diversas e imprevistos, tanto que las mismas manos con que inmovilizan a quienes pretenden alterar el orden o abusar, las extienden con respeto a otros.
Así vi al patrullero y primer suboficial Yoleidi Martínez Guerrero, con 19 años en esa fuerza, saludando con cortesía a los ciudadanos que luego les exige la documentación o asumir la conducta requerida.
Andan en todas partes como héroes de azul. Entre las mujeres está la Mayor Marilín Martínez Mesa, segunda jefa aquí de la institución, en la que comenzó hace 26 años, “motivada desde que era una niña en el círculo de interés vocacional.
“Para mí la Policía representa un honor y satisfacción inmensa”, confiesa sin rodeos quien desde los 18 forma parte del órgano, “donde empecé como trabajadora civil antes de pasar a la vida militar, licenciarme en Derecho, capacitarme en mando integral y asumir diversas tareas”.
Confía en seguir mejorando los resultados, no lo duda, pero reconoce haber llegado a este aniversario 60 con menos delitos, más casos esclarecidos y mayor número de objetos robados que se recuperan y restituyen a sus propietarios en barrios y colectivos.
Tal esclarecimiento es posible –aclara– por el completamiento de las fuerzas, su preparación, el mejoramiento de la técnica y la cooperación del pueblo, que desde el barrio denuncia y enfrenta las ilegalidades.
En primera línea de esa batalla encontré también a la Capitana María Reyes Manso, hoy al frente de los jefes de sectores de la PNR y en cuyas filas entró hace más de un cuarto de siglo.

Policías intercambian con trabajadores durante la restitución de objetos robados que fueran recuperados

Esta vez compartía con trabajadores de la Empresa Alimentaria no solo la devolución de medios y productos empleados para elaborar dulces y alimentos al pueblo, sustraídos por autores de robo con fuerza continuado, sino también la reflexión acerca de las violaciones, lo imprescindible del control interno y la protección, de alertar de las fisuras y exigir medidas para los vinculados a hechos de este tipo, para no caer en el delito de incumplir con el deber de denunciar…
Ella hablaba. Yo meditaba: ¿qué policía del mundo educa así?
–Ninguna otra fuerza puede hacerlo como la nuestra, responderían otros que escuchaban a María, acompañada de jóvenes profesionales de ese cuerpo armado nacido el 5 de enero de 1959.
Uno de ellos era el primer teniente Luis Miguel García Rodríguez, del órgano de investigaciones y procesamiento al delito de la PNR, quien explicó con tal dominio las técnicas empleadas, que no parecía llevar apenas tres años en ese órgano del Ministerio del Interior.

Policías intercambian con trabajadores durante la restitución de objetos robados que fueran recuperados

“De no haber sido por la buena preparación y la colaboración de los CDR no hubiéramos podido lograr el esclarecimiento en menos de 24 horas y profundizar en otros delitos asociados como apropiación indebida y receptación…”, argumenta convencido.
“Pero mi mayor satisfacción –enfatiza– es haber entregado a los trabajadores lo robado: máquina de refrigerador, dos cajas de manteca pastelera, dos sacos con polvo colorante para el merengue…, y no dejar que personas inescrupulosas puedan burlarse del pueblo trabajador”, agrega emocionado.
Tal es el compromiso de los jóvenes de la Policía, que, como él afirma, “es hoy mi vida, mi familia…, a la que con placer le dedico muchas horas de trabajo porque tengo la motivación de cumplir con Fidel, que sigue alentando a esta tropa de varias generaciones…”.
Vienen de la policía rebelde que operaba en las lomas del Oriente cubano y hoy enfrenta nuevas batallas junto al pueblo.
Son los héroes de azul que llevan el verde olivo muy adentro.

Isla de la Juventud
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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