Heladería con especialidades “derretidas” (II y final)

Coopelia-2AEn la edición de ayer publicamos la primera parte de este trabajo y hoy la segunda, en ambas se abordan una serie de irregularidades que entorpecen la calidad del servicio de la heladería Coppelia, una de las casas especializadas más frecuentadas en este territorio, sobre todo en el período vacacional.

 

Muchos cuestionan los servicios que brinda la heladería Coppelia como una casa especializada

Coopelia-2Fotos: Gerardo Mayet Cruz

En la edición de ayer publicamos la primera parte de este trabajo y hoy la segunda, en ambas se abordan una serie de irregularidades que entorpecen la calidad del servicio de la heladería Coppelia, una de las casas especializadas más frecuentadas en este territorio, sobre todo en el período vacacional.

SABOREANDO CRITERIOS

El horario es una de las mayores insatisfacciones del público, así lo argumenta Dayana Agramonte, trabajadora del Centro Municipal de Higiene, Epidemiología y Microbiología.

“Cerca de las tres y media de la tarde vine a tomarme un helado con una amiga, hicimos la cola y una dependiente se acercó a la puerta y dijo que era posible no alcanzara, unos se fueron y otros nos quedamos esperanzados, pero fue en vano. En el verano deberían extender el horario y las ofertas”.

Otra de las incongruencias que se calientan en el referido establecimiento en jornadas que no rebasan las cuatro horas de servicio con una entrega de 140 tinas, correspondientes al martes tres de julio y que suma más insatisfacciones de los clientes.

El administrador y el jefe de la UBSE, fueron receptivos con las irregularidades encontradas, lo cual ha constituido punto de partida para definir estrategias y comenzar a darle solución a algunos de estos problemas, y que con agrado pudimos constatar, como la ampliación del horario desde el mediodía hasta la tarde y luego vuelve a abrir en las noches de los viernes, sábado y domingo, aunque todavía con inestabilidad.

Iniciativa que bien pudiera aplicarse los días entre semanas y fuera de la etapa estival, dando la posibilidad a estudiantes y trabajadores del disfrute del tan demandado servicio.

Muchos de estos problemas no requieren de recursos sino de organización, creatividad, previsión, control, sistematicidad y otros resortes subjetivos que tienen resultados cuando se les da una mirada integral.

DERECHO DE CONSUMIDOR

Cada cancha tiene tres dependientes y un capitán; a este último debe acudir quien no se sienta a gusto con el trato recibido o si no le satisface la calidad y cantidad del producto, también puede reclamar ante el administrador o plasmarlo en la libreta de quejas y sugerencias.

Pero este mecanismo resulta una formalidad inutilizable que termina llenándose de tela araña bajo el pretexto de: “¡Total… si todo seguirá igual!”, así expresan asiduas clientas como Merlin Oliva Jiménez, lo dice porque varias veces ha requerido al personal por demorarse a la hora de cobrarle, lo cual deja margen para que algunos se vayan sin pagar con el consiguiente daño en las cuentas finales de las ventas.

Mientras, Mailín del Llano Torres desconoce de la libreta de quejas y sugerencias –está visible– y plantea que en ocasiones después de servido se tarda en “aterrizar” en las mesas porque los dependientes están conversando.

LÍNEA CON POCOS RIELES

El viejo equipamiento, sin piezas de repuesto, además de las dificultades en el suministro de leche y crema de leche, versan entre los principales rieles de los que carece la línea industrial dedicada a la producción de helado en el combinado lácteo Cristóbal Labra.

Filiberto Charles Téllez, director en funciones en el momento de la visita a este centro y actualmente jefe de Producción, alegó que la mayoría de las líneas tienen cerca de 20 años de explotación, evidenciado en las continuas roturas, resueltas en un margen de seis días gracias a los experimentados innovadores.

Estas deficiencias tecnológicas se tuvieron en cuenta para una futura inversión, asegura Adiel Morera Macías, director de la EMCG.

La insuficiente hermeticidad de los camiones, sufrir los efectos del calor en su transportación y la mala refrigeración en los puntos de venta, son elementos que atentan contra la conservación sólida del helado, lo que por consiguiente aumenta las mermas.

A ello se suma que la leche en ocasiones no cuenta con los parámetros de calidad establecidos, lo cual obliga a someterla a un doble proceso de esterilización en busca de devolverle los indicadores de pasteurización.

Filiberto Charles agrega que cuando tienen las condiciones y los recursos, producen 200 tinas diarias, distribuidas entre 160 y 170 destinadas al Coppelia y de 15 a 25 para el Rapidito de La Fe.

“También incluimos a organismos y actividades centralizadas, sin contar con las comercializadas en el Mercado Ideal Camaraco y el de Abel Santamaría”, según Emerio Díaz Pérez, jefe de Distribución.

Aunque no siempre elaboran la cantidad anterior y ni se acercan a la demanda del pueblo por la poca asignación de materias primas comprendida en el plan del mes, priorizan su principal cliente: la heladería con el 80 por ciento de la producción.

Distribuyen chocolate lunes, martes, jueves y sábados, mientras el  miércoles, viernes y domingo corresponden varios sabores que deben oscilar entre cuatro y cinco como fresa, plátano, vainilla, moscatel, naranja piña y el mango y la guayaba que dependen de las producciones industriales.

Ello contradice lo recogido en la factura y el certificado de calidad de la mercancía recibida en el Coppelia el seis de julio, donde se aprecia la entrega de cinco sabores, cuando en realidad en nevera solo había tres: fresa, moscatel y naranja, lo que evidencia falta de control dejando vulnerabilidades a otros.

Así expresado todo parece bien, pero resulta que hasta la fecha el lácteo le debe a la EMCG 5 600 tinas en lo que va de año, lo que representa la producción de un mes, según nos informó Adiel Morera Macías.

A TIEMPO SE GANA

La investigación acometida por este equipo de trabajo durante los calurosos julio y agosto, fue trasmitida antes de su publicación a las autoridades responsables y aunque al principio percibimos cierta resistencia a aceptar los problemas subjetivos que afectan el servicio, finalmente vemos con agrado razonamientos por parte de ellos que hoy se transforman en acciones que redundarán en mayor complacencia de los usuarios.

Pero se impone y revisar el tema de los contratos y otros aspectos en los que se ha retrocedido como la diversificación de los productos ofertados allí y que hacían posible la variedad.

Los responsables en la confección de las fichas de costo deben ser ágiles, mecanismo retardado por la falta de especialista de precios en la Subdirección Económica, nos expresa Morera Macías.

En el Coppelia ya trabajan en habilitar un mini centro de elaboración para hacer allí los dulces necesarios y demás productos que les permitan incrementar las especialidades.

DESCONGELAR SOLUCIONES

Mucho pudiera hacerse en aras de que el pueblo vea a esta institución como una verdadera Casa Especializada, donde cada día sorprendan a los visitantes con ingenio y profesionalidad.

Es hora de no subestimar a los clientes, quien quiera degustar una vaca negra, pinta o blanca, debe saber que no costará como hace 20 años, eso se sobreentiende.

Vale meditar en cuán beneficioso resulta incrementar las ofertas y servicios, máxime si la Empresa de Comercio y Gastronomía pasa por una situación financiera difícil que necesita una inyección de capital que no saldrá de la nada sino de mayor productividad.

Las instalaciones estatales no pueden quedarse a la sombra, a la espera de que vuelvan los tiempos de la abundancia y menos cuando en sus hombros está la brújula del futuro de la economía cubana.


Heladería con especialidades “derretidas” (I parte)

 

 

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