Héctor Pérez Llorca en la memoria

Foto: Archivo

“…La acción ejemplar de Cienfuegos pasó a incorporarse con derecho propio a los acontecimientos más destacados del período que comenzó el 26 de Julio. La decisión, el coraje con que se lanzó a la calle a combatir, con unas pocas armas…, situó a nuestra ciudad para siempre en los ámbitos del heroísmo nacional”,

afirmó el político, economista y diplomático (ya fallecido) Carlos Rafael Rodríguez en el acto por el trigésimo aniversario de ese acontecimiento.

Aquel amanecer del cinco de septiembre de 1957, tres fuerzas revolucionarias intervinieron en el levantamiento popular armado que tomó por 24 horas la sureña ciudad en apoyo a la lucha que libraba Fidel desde la Sierra Maestra contra la dictadura proimperialista de Fulgencio Batista.

Fuentes documentales consignan que la componían combatientes del Movimiento 26 de Julio, grupos mixtos de marineros y milicianos formados en el Distrito Naval del Sur, con sede en Cayo Loco, hoy Museo Naval, y todo un pueblo batallador.

Años después, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz calificó el alzamiento insurreccional como un extraordinario apoyo moral a quienes combatían en las montañas del oriente cubano.

Uno de los integrantes del guardacostas 101 Leoncio Prado, participante en esa heroica gesta fue el joven Héctor Pérez Llorca, quien nació en Isla de Pinos, dejó sus estudios secundarios para abrirse paso en la vida; trabajó en La Habana, cortó caña en Niquero y al no mejorar su situación regresó a la capital e ingresó en la Marina de Guerra.

En las acciones de él y demás revolucionarios en Cienfuegos ocuparon el Ayuntamiento, la Jefatura de Policía, la Planta Eléctrica, la Estación de Radio…, lucharon por muchas horas contra los refuerzos del enemigo y sufrieron ametrallamientos indiscriminados de la aviación de la tiranía y los cañoneos en tierra. Así resistieron hasta la madrugada del seis de septiembre.

Ese cinco de septiembre de 1957, hace 64 años, Pérez Llorca manejó una ametralladora y vendió cara su vida al recibir un tiro en el cuello cuando estaba atrincherado en el colegio de San Lorenzo, a las órdenes del teniente de la Marina de Guerra, Dimas Martínez Padilla.

Pero hoy vive en el orgullo y la admiración de los pineros, en la sonrisa de los alumnos de la escuela que lleva su nombre en Nueva Gerona y, a pesar de la pandemia, reanudarán el curso escolar de manera virtual el próximo lunes seis de septiembre.

Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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