Guajiro con gracia y pasión

Foto: Cortesía del entrevistado

Para Eduardo Martínez Pérez, profesor del IPVEC en la Isla de la Juventud, la pandemia no constituye impedimento para continuar la preparación de sus estudiantes con vista a las pruebas de ingreso

— ¡Malditas matemáticas! ¿Por qué tengo que perder el tiempo con estas ridículas cuentas en vez de jugar o leer un buen libro de aventuras? — se quejaba constantemente Alicia, ese tierno personaje salido del libro Malditas Matemáticas, del escritor italiano Carlo Frabetti.

Y no es la única. En la vida cotidiana no pocos niños, jóvenes o adultos detestan la asignatura como esta periodista, que desde su etapa estudiantil la rechazó, al punto de bloquearse en algunos períodos con tantos números y ecuaciones, mostrando mayores habilidades para las letras.

Aunque tuve muy buenos profesores, como Lolita en el preuniversitario, me hubiese gustado estar en una de esas aulas donde frente al pizarrón estuviese el gran Lewis Carroll, quien cobra vida literaria en el mencionado libro e invita, de manera cautivadora, a la niña a adentrarse en el país de los números.

Para ser más precisa disfrutaría muchísimo una de esas clases con Eduardo Martínez Pérez. Quizás este nombre no les diga mucho porque desde hace varias décadas responde, aunque fue nacido en el hospital materno Eusebio Hernández (Maternidad Obrera) de la capital del país, al nombre de Guajiro.

Con él las clases no son tediosas, cada una constituye una nueva aventura, cuya travesía va cargada de ocurrencias, risas y conocimientos que desde el primer instante los alumnos se sienten cómodos con los problemas, las ecuaciones e inecuaciones, los cálculos, la geometría…

Acerca de cómo lo logra conversamos en una de esas llamadas que le realiza y hasta más de cuatro veces en el día a mi hija, una de sus estudiantes de doce grado del IPVEC América Lavadí, del cual es uno de los fundadores; esta es una de las alternativas que ha buscado en estos tiempos de COVID-19 para el contacto con sus alumnos en aras de continuar con la preparación para las pruebas de ingreso.

“Con la Matemática siempre ha existido un mito, algunos consideran que es difícil, complicada, requiere de mucho estudio, de ahí que la rechacen, por eso intento que al menos les guste el profesor manteniéndolos alegres y en confianza, lo cual facilita el aprendizaje”.

Sus estudiantes se mantienen preparándose para los exámenes a la enseñanza Superior a pesar del aislamiento social. Foto: Karelia Álvarez Rosell

Siento del otro lado del auricular voces, es el nieto, me dice que espere y al restablecer la comunicación, comenta: “A pesar del grado de dificultad de cada ejercicio trato que ellos lo vean fácil, como algo realizable y si lo logro entonces experimento la sensación de ganar la batalla”.

Pero el Guajiro no solo se auxilia del teléfono, a pesar de sus 65 años y no ser muy avezado con las nuevas tecnologías ha tenido que ponerse el traje de alumno, de tal manera de comprender lo que para sus becarios es como beber agua: comunicarse a través de esos espacios de mensajería instantánea y colaborativa, tales como toDus y Sijú.

Foto: Karelia Álvarez Rosell
Las nuevas tecnologías facilitan la socialización de contenidos. Foto: Karelia Álvarez Rosell

“No es lo mismo que estar frente a un aula, explicándoles en la pizarra, pero no podíamos interrumpir los repasos debido a la pandemia, así les mando ejercicios y ellos deben enviármelos ya resueltos; los evalúo y esclarecemos dudas. Ahora te lo digo así de simple, pero me han tenido que explicar para poder adentrarme en el mundo de las tecnologías”.

En ocasiones no llegan las instrucciones ni las respuestas, pero él ni los muchachos desisten, siempre se las ingenian para la socialización de los conocimientos; mientras a este Premio del Ministro de Educación hace dos años no desiste de las llamadas telefónicas a casa de sus estudiantes y menos de revisar los contenidos en el celular o la laptó, frente a la misma se ha visto en la madrugada.

Para el carismático, dicharachero y querido profesor su verdadero trofeo es despertar en los escolares el interés por la asignatura, todos aprueben los exámenes de ingreso a la enseñanza Superior y obtengan la carrera que solicitaron en primera opción, “que hasta ahora ha sido así”, enfatiza con cierta satisfacción.

La conversación con este buen pedagogo, en el que destacan su inteligencia, gracia y pasión por el magisterio, fluye de manera grata, como suele suceder, pero recuerda por qué había llamado a mi casa:

“Ven acá, llevamos horas hablando, me puedes poner a tu hija para saber ¿por qué no me ha llegado el ejercicio?” Con “profes” así es difícil que alguien exclame: ¡Malditas Matemáticas!

 

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Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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One Reply to “Guajiro con gracia y pasión

  1. Gracias Karelia por entrevistar a uno de los mejores profesores, que a pesar de la situación actual, se ha mantenido repasando a través de las redes, yo soy un ejemplo de ello ya que el Guajiro se ha preocupado por todos sus alumnos. Muchas Gracias profe!!!!!

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