Grande la responsabilidad de todos

A más de un mes de creada la Comisión Electoral Municipal (CEM) que desplegó el proceso y 11 semanas antes de los comicios para elegir a los delegados de circunscripción, podría dar la impresión de estar muy distantes de las elecciones convocadas para el 22 de octubre o de que es pronto para los detalles, pero se equivocan quienes así piensan.

Lo que se hace cada día y lo que falta indican lo contrario. Ahora mismo y en medio del caluroso verano, las más de mil autoridades electorales pineras junto a los líderes de las comunidades cumplen diversas e importantes tareas que convergen en la calidad del proceso.
Una de ellas es la actualización de las listas de electores con vistas a que el Registro de electores, que a diferencia de otras naciones es gratuito, permanente y público, sea lo más objetivo posible, se parezca a cada circunscripción y asegure igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos para ejercer el derecho al sufragio.
El otro frente en que se trabaja es en la capacitación, que en agosto inició su tercer ciclo y enfatiza en el necesario dominio de la Ley Electoral, del Decreto-Ley 248 del Sistema de Identificación y del Registro de Electores, los principios y normas éticas que rigen el proceso y los aspectos relacionados con la nominación de candidatos a delegados al órgano de Gobierno local, sobre todo cómo deben realizarse esas asambleas.
Mas, para ese decisivo momento debe prepararse también todo el pueblo, cada elector, pensando bien su propuesta para candidato entre los mejores y más capaces, en aras de que pueda representar a todos.
No debe olvidarse la responsabilidad del pueblo, quien, a diferencia del de otros países, tiene la absoluta facultad de proponer y nominar, y si postula y elige a los mejores, garantiza ser representado por los más aptos para gestionar soluciones, liderar, dialogar con instituciones y rendir cuentas con mejores resultados ante quienes los eligieron.
Esta superación permanente no solo aborda en esta etapa cómo preparar ese encuentro del barrio, sino también detalles de los aseguramientos, así como de los colegios electorales, cuyo número se definió aquí en 154, según informara Leonardo Cruz Cabrera, presidente de la CEM.
Pero no es solo una cifra, sino que en cada uno de los lugares que se habilitarán para los sufragios se tienen en cuenta además del adiestramiento de las mujeres y hombres que en ellos se desempeñarán, aspectos específicos que garanticen ejercer el voto, que en Cuba es libre, igual y secreto, a la vez que derecho constitucional y deber cívico practicado de forma voluntaria.
Mediante este también se contribuye, tampoco podemos olvidarlo y menos ahora, a preservar las conquistas de la Revolución, entre las que están el propio proceso electoral cubano y nuestro sistema democrático.
No menos participativa y masiva es la decisiva etapa actual en la que a la par de la capacitación se prepara la nominación del 4 al 27 de septiembre, que estoy seguro devendrá otra demostración de la ciudadanía activa y pensante que necesita la nación y cantera de quienes la sepan representar como actores claves de la transformación social y pueden convertirse luego, por sus méritos y capacidad, en presidentes, vicepresidentes de la Asamblea Municipal, presidentes de consejos populares y hasta diputados al Parlamento y los cargos que este elige.
Solo desde el conocimiento, la participación y el compromiso para perfeccionar la sociedad, es que se erige una verdadera ciudadanía, una auténtica democracia y un mejor país construido desde la base.
Opinion
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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