Girasoles y rumba por la Caridad que nos une

virgen-caridad-345No sorprendió en Isla de la Juventud este sábado ver andar por sus calles desde temprano a no pocas mujeres vistiendo prendas de color amarillo, ni a algunas personas con girasoles en sus manos.

 

De diversas maneras los pobladores de Isla de la Juventud se sumaron a la fiesta dedicada en Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre, cuando se celebra el 400 aniversario del hallazgo de su imagen, asociada luego por los sincretismos religiosos y culturales con Oshún, y con la también conocida Virgen Mambisa, desde las guerras libertarias

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No sorprendió en Isla de la Juventud este sábado ver andar por sus calles desde temprano a no pocas mujeres vistiendo prendas de color amarillo, ni a algunas personas con girasoles en sus manos.

Tampoco fue inadvertida la mayor afluencia de devotos a la parroquia de Nueva Gerona y menos escuchar en pleno centro de su capital, ya en horas de la noche, a la tradicional rumba, inundando portales, calles y todos los espacios y corazones con el concierto ofrecido por el proyecto musical Obba ayé, que en su variado repertorio incluyó números del ciclo yoruba y congo.

De muy diversas maneras los pineros se sumaron a la fiesta dedicada en Cuba este 8 de septiembre, a la Virgen de la Caridad del Cobre, cuando se celebra el 400 aniversario del hallazgo de su imagen en aguas de la nororiental bahía de Nipe, y asociada luego por los sincretismos religiosos y culturales con Oshún, del panteón yoruba, con la llamada Cachita, en cariñosa expresión popular, y con la también conocida Virgen Mambisa, desde las guerras libertarias.

El lema que presidió este año jubilar: La Caridad nos une, devino sentir de la espontánea devoción popular en el ultramarino Municipio Especial cubano, donde los ritmos afrocubanos dedicados a la Patrona se fundieron a la alegría por la reciente proclamación de la rumba como Patrimonio Cultural de la nación cubana, según significó Rafael Álvarez, uno de los integrantes de la agrupación.

Yanela Escobar, a quien detuve en plena calle para elogiarle la bonita combinación de tonos amarillos en su vestir, me confesó que para ella “es un orgullo mayor como cubana ofrecer su devoción a la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre con el respeto y la tranquilidad reinantes en el país”, donde, agregó, “vuelve a aparecer nuestra Cachita con más bríos, llamándonos a unirnos, a juntarnos más, para fortalecer en todos los sentidos la patria mejor que anhelamos”.

Entre bailes, tambores, ofrendas multicolores, plegarias, encuentros y demás ceremonias religiosas y culturales, la gente cultivó y enriqueció aquí, en la diversidad espiritual y sincrética, la cubanía y la fe, con el mismo fervor y amor con que fieles y no creyentes veneraron en septiembre del 2011 el recorrido de la Virgen por la segunda ínsula cubana, como parte de su peregrinación nacional, previo a la visita del Papa Benedicto XVI.

Al conferirle la Rosa de Oro en marzo del 2012, Su Santidad reconoció el valor religioso y cultural de la Virgen morena que en su día bendijo el deseo común de los cubanos de unidad, bienestar y mejoramiento humano.

 

 


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