Gilda no deja escapar su oro

Foto: Yesmani Vega Ávalos

Suena el disparo, arrancan las corredoras y comienza la final del relevo femenino 4×400 metros (m) planos, por Cuba cubre el primer tramo Zurian Hechavarría, pronto despega y saca ventaja al resto, entrega de primera a Rose Mary Almanza, quien tras esta carrera se convertiría en tricampeona de los juegos, con el rigor de dos eventos anteriores logra sostener con mucho esfuerzo la posición y traspasa la responsabilidad a Gilda Isbelis Casanova con la ventaja reducida a casi la mínima expresión.

Gilda resiste el empuje de la jamaicana de turno y no la deja escapar, así llegó el batón a manos de Roxana Gómez, la encargada de rematar por las antillanas y que con un cierre espectacular sacó distancia y detuvo los relojes en tres minutos, 29 segundos y 48 centésimas, récord para estas lides y medalla de oro para la estafeta cubana, medalla de oro para Gilda.

La gacela pinera se convirtió así en bicampeona centroamericana y del Caribe en el relevo largo, pues la corona de Barranquilla se suma a la conquistada hace cuatro años en Veracruz, México.

Aún ese momento está fresco en la memoria, como también el júbilo inmenso que causó en la Isla y en Cuba, los 52,59 segundos que le dieron a Gilda la medalla de plata en los 400 metros planos en el Campeonato Mundial Juvenil de Atletismo celebrado en Eugene, Oregón 2014.

Ese, junto a otros lauros cosechados ese año, como los cetros en la Copa Cuba, el Memorial Barrientos y el Gran Prix de Trinidad y Tobago, ratificó la indiscutible clase de la santafeseña que con similar paso firme que exhibe sobre las pistas, llegó a la escuadra nacional para quedarse.

Próxima a cumplir 23 años, todo parece indicar que lo mejor está por llegar para la talentosa pinera, que no ha reparado esfuerzos por mantenerse en la élite del Deporte Rey en Cuba.

Sin embargo, como toda historia, todo tiene un comienzo, y ese fue aquí en la tierra de otras luminarias como Agustín Pavo, Damaris Anderson, Joel García e Ibrahim Camejo, por solo citar algunos.

Empezó desde bien pequeña en la Escuela de Iniciación Deportiva (Eide) Fladio Álvarez Galán y en sexto grado ya despuntó obteniendo una presea plateada a nivel nacional en el combinado D.

De ahí el camino recorrido solo la llevó a un posible destino, el equipo nacional, cuyo primer año deparó excelentes resultados que hoy recuerda con satisfacción.

“Fue muy bueno, además de la medalla de plata en el mundial juvenil y el oro en la posta larga en Veracruz, participé en el Campeonato Mundial de Relevos en Bahamas, allí obtuvimos el cuarto lugar, fue la primera vez y la experiencia fue magnífica”, relató.

“Continué participando en eventos de magnitud y el colofón fueron los Juegos Olímpicos de Río 2016, no alcanzamos ningún escaño meritorio, pero de igual manera estar presente en una cita de esa dimensión constituyó una experiencia única.

“Ahora debemos prepararnos para Tokío 2020, aunque de forma más inmediata pretendo salir bien el venidero año y afianzarme en los 400 m de manera individual y que el relevo en este caso sea la opción. Por ello debo centrarme más porque esto es algo serio”.

Arribar al equipo Cuba supone un paso inicial para asaltar al estrellato, el objetivo no es solo llegar, sino mantenerse, lo cual requiere sumar al talento, elevadas dosis de sacrificio, disposición y entrega.

“Es difícil entre tantos atletas de calidad, existe la presión, los entrenamientos son fuertes, pero lo importante es tener claro cuáles son tus propósitos. Yo estoy empeñada en continuar luchando para alcanzar las metas que me he trazado”.

Indispensable para lograr resultados de envergadura es el papel de la familia, erigida como el sostén de cada ser humano, siempre proveyendo de fuerzas cuando más se necesitan.

“Mi familia es incondicional, mi madre, hermano, novio, padre y tíos, permanentemente están ahí conmigo, el apoyo de ellos es fundamental. De igual manera el agradecimiento eterno a mis entrenadores de acá, a Agustín Pavo, los de la Eide y también a la Dirección Municipal de Deportes que siempre están pendiente de mi”, expresó.

Tras el certamen multideportivo en tierras cafeteras, considerado como el evento fundamental del año para el movimiento deportivo cubano, la temporada atlética enrumba en su recta final y las miradas se hospedan en el horizonte que se abre en 2019, donde nuevos desafíos afloran.

“No me gusta dar pronósticos, pero sí les aseguro que de mi pueden esperar solo cosas buenas. Debo centrarme más –reiteró– sobre todo en los 400 que en esta oportunidad no resultó bien. Inicialmente decidí no correrlos, pero tuve que acceder porque sino, no podíamos intervenir en el relevo.

“Sabía que iba ser difícil, pues este no ha sido mi mejor año, pero lo asumí con dedicación y entrega. Ya en la posta larga las cosas salieron mejor. Tendremos retos apasionantes el próximo año como los Juegos Panamericanos de Lima y el Campeonato Mundial absoluto para el cual hay que ir de manera progresiva concretando las marcas”.

Gilda quiso retribuirle al pueblo pinero las incontables muestras de cariño expresadas por todos aquellos que siguen su ascendente trayectoria desde los inicios y también a quienes se incorporan a este masivo club.

A todos envió un afectuoso saludo y la invitación a que permanezcan apoyándola, pendiente de sus resultados, “pues en el cualquier escenario competitivo donde me encuentre, voy a salir a dar lo mejor de mí y representarlos dignamente como pinera y cubana”.

 

Deporte Otras de la Isla de la Juventud
Yuniesky La Rosa Pérez
Yuniesky La Rosa Pérez

Licenciado en Comunicación Social en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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