Geocuba apuesta por Tarea Vida

La Tarea Vida, Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, toma cada vez más fuerza ya no solo en el accionar, sino también en las investigaciones científicas que respaldan cada una de las medidas que se toman para proteger los recursos naturales y humanos ante una problemática que no avizora un fin cercano.

Es este el principal motivo por el que autoridades del organismo rector –Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA)– han llamado a que cada entidad desde su campo aporte a través de estudios los conocimientos en pos del éxito de la estrategia.

Ante esta petición la Organización Superior de Dirección Empresarial a la que pertenece Geocuba presentó en el Municipio cuatro proyectos que pretenden implementarse pronto en la Isla y que tienen como punto en común apoyar con todo su potencial tecnológico (cámaras, sensores, drones, etc) las bases de los estudios de investigación.

Según explicaron los especialistas, se han realizado levantamientos en toda Cuba para la puesta en marcha de estos proyectos –que ya funcionan en Ciego de Ávila– con el objetivo de personalizarlos de acuerdo a las necesidades de cada territorio.

En el caso de la Isla, donde están bien identificadas las vulnerabilidades –erosión, salinidad, drenaje, baja fertilidad, compactación de suelos, afectación a playas y afectación al recurso agua-, arguyeron la necesidad de no verla como una unidad aislada, sino dentro del archipiélago de Los Canarreos, lo que favorecerá la confección del plan de adaptabilidad.

Pero ¿de qué se tratan estos proyectos? estará usted preguntándose, pues le cuento que en primer lugar está la creación de una infraestructura de datos espaciales de la Tarea Vida en el Municipio Especial, o sea, un espacio donde se incorporen la cartografía existente y los catastros rural y urbano, pero también las nuevas investigaciones que cada centro genere, facilitando el acceso a la información de forma tal que sirva para el análisis estadístico en tiempo real y la toma de decisiones.

Como segundo proyecto está el estudio integral de los ecosistemas costeros y marinos, orientado al pronóstico de su estadio y adaptación al cambio climático. El tercero se trata de una caracterización de los recursos naturales para la confección del plan de adaptación al cambio climático y modelación de los escenarios 2050 y 2100 y por último un estudio ambiental integrador con enfoque ecosistémico que permita determinar prioridades y acciones en zonas de interés de la Tarea Vida.

Claro que no puede entenderse que la pronta implementación de estos cuatro proyectos arrojen resultados inmediatos, se necesitarán al menos de tres a cinco años para obtener resultados concretos, pero es este un primer paso de gran importancia que redundará en el ahorro y recuperación de recursos y en la seguridad alimentaria de nuestro pueblo.

Los estudios que entidades como la Agricultura, Recursos Hidráulicos, la Empresa Eléctrica, el Instituto de Planificación Física y la Universidad puedan llevar a cabo, enriquecerán sin duda alguna el desarrollo económico y social.

Resulta imprescindible dejar de ver a las investigaciones científicas como material de gaveta y a la ciencia en general como algo abstracto pues es esta hoy, la principal vía de solución para los problemas que enfrenta nuestra sociedad y es bienvenido cada paso dado en función de legitimarla como potenciadora de desarrollo social.

Opinion
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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