30 DE NOVIEMBRE Y DOS DICIEMBRE DE 1956

Gemelas en sus 65

“El 30 de noviembre y el dos de diciembre son fechas que debieron ser una sola y el pueblo debe recordar como gemelas, porque contribuyeron a la gestación, triunfo y consolidación de la Primera Revolución Socialista de América. El más grande homenaje a los mártires es haber conquistado la victoria”, así Armando Hart  Dávalos significó la trascendencia ideológica, la importancia política y la significación histórica de esas fechas en el  acto conmemorativo por el aniversario 20 de dichas efemérides.

Frank País García, joven maestro con enorme capacidad para el mando, dirigió el levantamiento armado del 30 de noviembre de 1956 y organizó dentro del Movimiento 26 de Julio una vasta red clandestina extendida por el oriente cubano.

Dada la estrategia de Fidel Castro Ruz para derrotar al tirano Fulgencio Batista era necesario desviar la atención del enemigo hacia Santiago de Cuba y facilitar el desembarco de los 82 expedicionarios del yate Granma por Las Coloradas.

El plan colegiado entre Fidel y Frank registraba como la acción principal el cerco a la fortaleza militar del Moncada (la segunda del país) con el fin de neutralizar al Ejército (la mayoría de los soldados estaban en la capital), unido lo anterior al acopio de armas.

En la madrugada de aquella jornada histórica Santiago de Cuba estalló en metralla, fuego y  cocteles molotov a cargo de imberbes combatientes que pasaban en los autos vestidos con el uniforme verde olivo y el brazalete rojo y negro, al unísono se escuchaban  los gritos de: ¡Abajo Batista! ¡Viva Cuba libre!

Durante varias horas y en diferentes lugares a la vez, ellos pelearon con el afán de tomar una base de ómnibus para emplear los carros en el bloqueo de las calles, asaltar la Policía Marítima, una ferretería en la Plaza Dolores y la Estación de Policía de la Loma del Intendente.

En la decisión memorable del pueblo santiaguero –que siempre cooperó con valentía en los momentos críticos– y de sus jóvenes por liberar la Patria sojuzgada tuvieron un gran protagonismo Pepito Tey, Tony Alomá y Otto Parellada, cuyas vidas truncaron las balas enemigas ese 30 de noviembre, al recibir refuerzo las tropas batistianas y multiplicar su superioridad en hombres y armas, sin que ocurriera el desembarco como se esperaba.

Aunque el levantamiento no cumplió su propósito, entre otras causas, debido a las dificultades presentadas por el yate Granma en su travesía, pero sí estremeció al régimen y llenó de esperanza a los más humildes.

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Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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