Fragancia de mayo

madre-portadaMayo se nos presenta con su ropaje húmedo, multicolor; llega sin prisa para evocarte porque solo tú puedes cargar en tu vientre vida, eres corazón y no razón, porque solo tú eres esa mezcla perfecta de sentimientos que arropa a diminutos cuerpos.

 

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Foto: Arturo Enamorado López

Mayo se nos presenta con su ropaje húmedo, multicolor; llega sin prisa para evocarte porque solo tú puedes cargar en tu vientre vida, eres corazón y no razón, porque solo tú eres esa mezcla perfecta de sentimientos que arropa a diminutos cuerpos.

Madre, ¿qué decirte, cómo llamarte o dibujarte? Creo que no existe calificativo, nombre o pincel capaz de detallarte en toda tu magnitud porque eres única, ese ser sublime que llora y ríe ante el llanto convertido en existencia.

El quinto mes del año se presenta para evocar a aquellas que cargan en lo más profundo de su ser años de ausencia y dolor por las injusticias que transfiguran razones, verdades y el derecho a vivir como hombres y mujeres dignos, sin guerra, hambre, ambición, maldad, llanto…

Y a quienes parten con el corazón deshecho por dejar atrás a sus críos para curar a otros que con el tiempo los hacen suyos; solo el hecho de sanarles las heridas del cuerpo y el alma las ayuda a engrandecer el amor, acortar la distancia.

Aparece mayo, así, entre las flores y el rocío, porque te agigantas, creces, multiplicas en el tiempo aunque los sacrificios cotidianos simulen devorarte y cuando crees cansarte porque te crees sin fuerzas, te levantas y emprendes el vuelo junto a los tuyos porque enseñaste a crecer en momentos precisos, porque sabes que siempre quedan alegrías y esperanzas.

Así eres, Madre, extraordinaria, única. La vida pierde el rumbo ante tu ausencia, por eso este segundo domingo de mayo llega cargado de fragancia, besos, caricias, palabras, gestos y mimos para cubrirte toda como ese manto tibio que cobija, calma, alienta, cura.

Mayo llega para pedirte disculpas por las tristezas, las arrugas que le hemos puesto a tu rostro y las canas a tu pelo. Mayo es hoy y siempre, es para adorarte y perpetuarte, MADRE.

 

 

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