Fiscalización necesaria para avanzar

Liván Fuentes, vicepresidente del Consejo de Defensa Municipal.
Foto: Cortesía del entrevistado

A más de un mes del inicio de la Tarea Ordenamiento en Cuba, la Isla de la Juventud responde con celo a insatisfacciones demostrativas de la complejidad de un proceso que no era posible controlar hasta el mínimo detalle, de manera centralizada y sin fallas.

Liván Fuentes Álvarez, vicepresidente del Consejo de Defensa Municipal, expresó algunas de las cuestiones significativas detectadas por un grupo de trabajo creado desde la Asamblea Municipal del Poder Popular (AMPP) para chequear la implementación de la Tarea.

“La dirección de la AMPP, en su sesión correspondiente a diciembre del pasado año, determinó realizar una labor de control y fiscalización por las comisiones permanentes de trabajo que atienden el sector agroalimentario, la economía y órgano local.

“El objetivo era fiscalizar el cumplimiento por entidades administrativas del listado de precios aprobado por el Consejo de la Administración Municipal (Cam) y la calidad de los servicios en el comercio y la gastronomía, el Sistema de Atención a la Familia (Saf) y los puntos de venta de producción agropecuarios.

“Una vez capacitados los miembros –explicó– nos propusimos llegar a los diez consejos populares; actuamos entonces en 77 circunscripciones y se fiscalizaron 57 entidades”.

De esa manera se realizaron dos importantes revisiones en enero, una el siete y otra el 15. En informe elaborado por Misleidis Manzo Durán, presidenta de la Comisión Permanente de Trabajo de la AMPP, se denunciaron incongruencias detectadas.

Pesas con certificación desactualizada, escasa variedad de ofertas, aplicación de normas obsoletas, higiene deficiente en locales y productos, así como la falta de imagen en las instalaciones fueron algunas de las deficiencias más recurrentes.

Tablillas visibles y un servicio de excelencia exige el Saf. Foto: Yoandris Delgado

Asimismo, en los centros del Saf visitados se encontraban recibiendo la prestación personas no asociadas a dicho sistema, poca calidad en el servicio, escasa iluminación, tablillas no visibles, violación de las normas de higiene, alimentos mal elaborados –según los propios comensales– y la no correspondencia en la relación precio, calidad y peso.

Según los informes, firmados también por Fuentes Álvarez, de manera general en los establecimientos se pudieron apreciar inocuidad de los alimentos, incumplimientos de las normas técnicas y en la relación precio, calidad y gramaje de los productos, además de falta de imagen corporativa.

“El acompañamiento de los delegados, vecinos y factores comunitarios –dijo Liván– fue importante para la detección de las insuficiencias, de ellas dimos respuesta en el momento de la inspección a unas 17 situaciones, el resto fueron tramitadas con el órgano del Consejo de Administración Municipal para, junto a las entidades administrativas, buscar solución a las problemáticas”.

Si bien refirió el también Diputado al Parlamento hubo una rápida rectificación en varios casos respecto a los precios de importantes productos y servicios, en realidad ha sido este el punto de partida para un trabajo exhaustivo que con seguridad se extenderá en el tiempo.

“Pretendemos mantener este mecanismo y realizar recontroles de forma periódica con vistas a obtener mejores resultados en el terreno; aunque no se trata solo de aplicar los decretos por los cuerpos inspectivos, sino de crear conciencia para disminuir, contrarrestar o eliminar las deficiencias detectadas”.

La intensa y exhaustiva preparación para el comienzo de esta necesaria etapa ha sido solo una aproximación a un fenómeno en el cual resultan positivos el debate y la crítica generada a partir de la inédita transformación, donde prevalecen sugerencias y propuestas para perfeccionar lo inicialmente elaborado.

Imprescindible resultará lograr una estrecha alianza entre los elementos teóricos de la economía y la práctica social, donde el principal eslabón para conquistar el éxito será, sin lugar a duda, la participación ciudadana y la agilidad administrativa.

Entrevistas Isla de la Juventud Ordenamiento
Casandra Almira Maqueira
Casandra Almira Maqueira

Licenciada en Estudios Socioculturales en la Universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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