Fiesta por la vida

El mundo late allá afuera; toda su armonía la siento vibrante dentro de mi apartamento, desde donde escucho un bullicio poco habitual en estos tiempos de covid-19.

Foto: Tomada de Internet

Alguien me confirma este miércoles un nuevo caso en la Isla, pienso en que ya suman 40 los contagiados con el virus y el peligro que todavía asecha; sin embargo, desde mi ventanal aprecio algunos ojos que desandan por la calle y no tienen la misma percepción, será porque estuvimos varios días sin anunciar casos positivos.

Me encantaría que no fuéramos tan ilusos y nos protegiéramos más. El virus no tiene rostro, de manera silenciosa hace de las suyas por la ciudad.

Sigue la algarabía, la canción de Alexander Abreu me estremece, remueve mis sentimientosCuando te vuelva a ver/ El mundo estará normal/ Habrá pasado el temporal/ Y nos volveremos a querer/ Para toda la eternidad…

Foto: Tomada de Internet

Llega la ambulancia, la gente del edificio que está en cuarentena en Abel Santamaría, cercano al Nueve Plantas, saca banderas, sale a los balcones, grita, suena cornetas, aplaude…Esta vez adelantaron las palmas, se las dedican a las cuatro nuevas altas médicas, entre ellos un pequeño cuya inocencia le impide saber qué pasa a su alrededor, solo cuando crezca sabrá de boca de su mami acerca de la angustia y la proeza de los médicos.

Ya en el territorio suman 10 los recuperados del coronavirus, esos que la medicina pinera logra salvar, aunque todavía deben permanecer bajo vigilancia; también, por supuesto, las palmas fueron para quienes visten las batas blancas, esos que desde hace días no retornan a sus casas ni ven a su familia porque hoy la VIDA cobra tamaña dimensión.

Y esa vida me devuelve la mía, me hace tragar las escaleras por tanta prisa y llegar hasta la calle como un bólido para captar imágenes y emociones. Luego me percato que he logrado salir luego de más de veinticinco días de aislamiento, una sonrisa disipa el asombro y recobro la confianza. La vida nos espera a todos los que amamos la primavera y este salvaje olor a mar.

Regreso con renovadas energías, me percato que bajé hasta con mi disfraz de hacer ejercicios. Reviso y sí, me puse el nasobuco. Dejo atrás a los vecinos que siguen su fiesta desde los balcones con la trompeta de Alexander Abreu y con el tema ya recurrente en estos tiempos de pandemia…. Cuando te vuelva a ver/ Voy a llenarte de abrazos/ Cuando te vuelva a ver/ Voy a cubrirte de besos un amanecer…. Quédate en casa…

Foto: Karelia Álvarez Rosell
Foto: Karelia Álvarez Rosell

 

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Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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