Faltan “balitas”, pero se licúan las colas

Inventivas y reorganización del trabajo mejoran la distribución de combustible doméstico en Isla de la Juventud
En la planta de llenado las faenas inician a las cinco de la mañana. Foto: Yoandris Delgado Matos

Con su carrito para trasladar el gas sale del punto de venta ubicado en el reparto Nazareno un cliente ya entrado en años. Tan solo bastó una interrogante para que una cara de satisfacción dibujara su rostro y comentara: “Ya ustedes ven, no hay nadie, ¡uf!.., esto ha mejorado cantidad, hace unos meses atrás era un infierno comprarlo”.

Este criterio favorable no fue el único recogido durante el recorrido realizado por este equipo de reporteros por varios puntos de venta de la ciudad de Nueva Gerona, aunque en el territorio existen unos 15, los cuales en julio mostraban un panorama abrumador.

No pocos pineros pasaban el día entero o quizá más en una cola interminable para poder comprar el demandado combustible doméstico.

En las unidades era frecuente ver a los clientes malhumorados porque “traían pocos balones”, “no alcanzaban y uno tenía que regresar a casa luego de una larga espera”, “el camión recogió los balones y no se sabe si regresa o no”, “la compañera plantea que va a cerrar porque lleva muchas horas trabajando y no tiene la culpa del retraso”…

Sin embargo, el ambiente en estos momentos es diferente y responde no solo a medidas organizativas adoptadas en la Unidad Empresarial de Base (UEB) División Territorial de Comercialización de Combustibles en la Isla de la Juventud sino también al bregar del movimiento de innovadores y racionalizadores de ese colectivo.

INGENIO A LA VISTA

Un ambiente desolador prima mientras nos adentramos en la entidad, apenas se siente el ir y venir de los trabajadores, pero cuando nos acercamos al taller de mecánica alienta escuchar el ruido del torno y de otros equipos, donde reparan y cobran vida piezas y aditamentos, algunos de los cuales declarados como inservibles.

El innovador Leonardo Pompa sobresale en la recuperación de las válvulas. Foto: Yoandris Delgado Matos

Ahí encontramos a Leonardo Pompa Pérez, miembro del Comité de Innovador y Racionalizador (Cir) de Cupet, quien tuvo la feliz idea de recobrar las válvulas de los cilindros de diez kilogramos (Kg), valiosa inventiva ante el déficit de estos por la imposibilidad del país de adquirirlos en el mercado internacional, lo cual agrava la estable distribución del combustible doméstico.

Mientras busca en un reservorio de obturadores descontinuados que yacen en el suelo para mostrarnos y poder comprender mejor, explica: “Ustedes ven estos, son tan solo algunos porque tenemos miles que van a parar a la Empresa de Materias Primas para ser derretidos.

“Un compañero comentó que en Nuevitas las reparaban y debíamos hablar con el director de la empresa para mandar a alguien allá a ver cómo lo hacían. Eso me obligó a pensar: ¿ir hasta allá, más gastos… y para qué estamos nosotros, dame acá tres válvulas? Vine para el taller, las desarmé, detecté la dificultad y la solucioné.

“El problema radica en que se calzan mucho y ello provoca salideros, por ese motivo teníamos muchos cilindros parados. Ahora las monto en el torno, las rebajo con mucha precisión porque no debemos excedernos, las limpio y les extendemos su valor de uso, así hemos logrado incorporar al proceso productivo unos cuantos.

“Es una lástima que el país compre tantas válvulas por esta “cosita”. Si en todos los talleres existentes en la nación se generalizara la experiencia cuánto no se ahorraría. Por supuesto, algunas no son recuperables, pero otras sí, nosotros ya vamos cerca de las 2 000 y gracias a ello le brindamos un mejor servicio a la población”.

LA CLAVE: REORDENAR

Las quejas de los pobladores debido al deficiente servicio propiciaron que la dirección y los trabajadores se miraran con mayor agudeza, al punto de comprender que ante los problemas objetivos debían reorganizar el trabajo con el propósito de revertir la situación.

Roger Arriette Ramírez, director de la UEB, explica la necesidad de reorganizar el trabajo. Foto: Yoandris Delgado Matos

Al respecto Roger Arriette Ramírez, director de la UEB, informó que en estos momentos disponen de un piso de 1 153 cilindros cuando deberían superar los 3 000; de ahí que se hayan dado a la tarea de reorganizar la jornada laboral y aprovechar mejor tanto los balones existentes como el transporte en pos de la comercialización.

“A ello responde que los operadores de la planta de llenado inicien a las cinco de la mañana para así garantizar lo más temprano posible el suministro en los puntos de venta de Nueva Gerona y La Fe; luego, como a las diez, realizamos una recogida de los vacíos para llenarlos y distribuir en la zona campo.

“Volvemos a recoger y distribuimos de nuevo en horas de la tarde en la ciudad. En la noche, luego del cierre de los puntos de venta, organizamos la ronda para el día siguiente a partir de lo que quedó en cada lugar, que en Gerona tienen un horario de 8:00 a.m. a 12: 00 m. y de 4: 00 p.m. a 7:00 p.m., mientras en La Fe de 11:00 a.m. a 7:00 p.m.”.

¿Este sistema implica más gasto de combustible?, preguntamos y responde: “Sí, pero lo importante es que la población no se vea afectada como lo estuvo con anterioridad”.

Explicó, además, que a más de 500 consumidores no se les ha podido hacer el contrato debido al déficit de cilindros en el país y las dificultades con los individuales, para el cual necesitan un piso de 160 y operan en estos momentos tan solo con 35.

“Ello, sin duda alguna, provoca atrasos en la distribución; no obstante, prevemos para el mes de octubre el arribo al Municipio de unos 166 balones de 45 Kg, lo que posibilitará un desempeño más favorable”.

La mañana avanza, pasaban las diez cuando vimos llegar a uno de los camiones a la planta de llenado, donde Carlos Leonel Quesada, jefe del equipo, aguardaba con su reducida tropa para reanudar las labores.

Lo presenciado tanto en la entidad como en el recorrido por los puntos de venta, donde ya no priman las aglomeraciones, apunta a  escenario mucho más propicio, aun cuando la escasez de las llamadas “balitas” continúen tensando las cuerdas de la distribución del gas licuado.

Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

One Reply to “Faltan “balitas”, pero se licúan las colas

  1. Esperamos q se mantengan ASI y no cambie la situacion .un gran aplauso para El compañero q arregla los balones del gas cuando SE quiere se puede ojala continuaran estas experiencias en otros sectores hay q inventar por q nos estan cerrando por todos lados y Cuba necesita muchas mas personas como Este señor para echar hacia adelante

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