¿Falta de neumáticos o escasa gestión empresarial?

No resulta inusual ver en cualquier parqueo un grupo de vehículos sobre burros, paralizados por neumáticos o baterías. Al indagar, la respuesta se repite: “Esperamos recibir los neumáticos o las baterías solicitados”.

Pero, hace rato tal réplica dejó de convencernos.

Hay más de una regrabadora de neumáticos en el territorio, incluso un innovador logró copiar las cuchillas originales, con la calidad de las importadas y hasta una vida más larga. Sin embargo, la alternativa del regrabe casi ni se aprovecha, según confirman quienes realizan esta labor en las unidades de Camiones Isla y la ponchera municipal.

Esto nos obliga a insistir en que el neumático se regraba aquí y tiene una segunda vida útil superior a los 30 000 kilómetros antes de enviarlo a un recape no siempre satisfactorio, fuera del territorio.

Neumáticos, entonces, no es problema que escape a las posibilidades de una solución territorial.

Dicho lo anterior, veamos el segundo tema de este comentario: la supuesta “falta de baterías” que lleva a no pocos a esperar como el pichón con el pico abierto… por las nuevas.

En la Empresa Recuperadora de Materias Primas hay alrededor de un millar de baterías, de todo tipo, varadas por la covid-19, esperando por su traslado a La Habana para su desguace final. Allí, una parte de sus componentes serán recuperados para el aprovechamiento industrial.

¿Pudieran tener otro destino, uno más inmediato, más a lo interno, de beneficio directo al territorio pinero? Sí, y no es difícil.

Los choferes más viejos aún recuerdan la recuperación de esos medios en el antiguo taller Libertad de América por el innovador Basilio.

“Cuando se cumplen los requisitos de seguridad no hay que tener miedo a nada” –quien lo afirma sabe lo que dice–, es Osmar Enrique Garcés González, especialista en Baterías y Acumuladores, con más de 13 años de experiencia como reparador y constructor de baterías y acumuladores en las Far y el Minint dedicado hoy a la producción de alimentos en la finca La Reina, en La Fe.

Localizable en el teléfono 46385148, este hombre está dispuesto, además, a trasmitir sus conocimientos al personal interesado en esta tarea que puede constituir una nueva fuente de empleo, estatal o no estatal.

Una batería se repara en dos horas, según este experto, y el equipamiento para la recuperación está dentro del territorio o puede hacerse con materiales disponibles y que no están en falta.

Resta solo asumir estas labores, que reclaman tanto los imprescindibles neumáticos como las insustituibles baterías, prioridad del Municipio. Tenemos los recursos a mano, los conocimientos; nada impide alcanzar ambas fortalezas, dependen de nosotros y de la gestión e iniciativas empresariales, tanto de quienes pueden tener las posibilidades de solución como de las entidades necesitadas.

Isla de la Juventud Opinión

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