Escena cotidiana de contaminación

Dicen que no existe segunda oportunidad para una primera impresión; si esa sentencia es cierta, la imagen percibida por quienes visitan la Isla de la Juventud por vía marítima no es tan agradable. A los viajeros les da la “bienvenida” el río Las Casas, cuya contaminación constituye un problema ambiental identificado por las autoridades aquí desde hace más de dos décadas.

Aunque Tania Domínguez López, subdelegada de Medio Ambiente de la Delegación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), insiste en que “allí nadie debe bañarse, pescar o realizar otras actividades, excepto la transportación de pasajeros”, a pesar de no existir ninguna señal en esa zona para indicar dichas prohibiciones.

El estado de la cuenca hidrográfica, clasificada en noviembre del 2019 como altamente contaminada por Recursos Hidráulicos, a los pineros no les causa asombro; desde el 2000 el Instituto de Oceanología diagnosticó las afectaciones de la actividad humana e incluso, otras investigaciones abordaron el fenómeno con anterioridad.

En el río Las Casas desembocan los residuos domésticos vertidos al alcantarillado en parte de la ciudad de Nueva Gerona.
Foto: Yesmani Vega Ávalos

Sin embargo, el río Las Casas es escenario de la práctica de canotaje, aun cuando desembocan allí más de la mitad de los residuos domésticos del alcantarillado de Nueva Gerona y del reparto José Martí. Además, en la ribera conviven 20 familias damnificadas del ciclón Gustav (2008), expuestas a la contaminación.

HOSPEDAJE DE INSALUBRIDAD

“En el 2013 confirmamos la presencia del virus del cólera en las aguas del río y prohibimos la actividad deportiva. Seis meses después del final del brote, en el 2015, permitimos la práctica de kayac, pero los atletas deben cumplir las medidas sanitarias”, explicó Wílmer Pérez Vera, jefe de higiene comunal del Centro de Higiene, Epidemiología y Microbiología.

Samuel Carter Pérez, director de la Academia de Canotaje, aseguró que cumplen esas prescripciones, pues cuentan con una ducha para enjuagar los botes y otra para el baño de los deportistas.

“Existe el riesgo de contagio con alguna enfermedad, varios padres han impedido que sus hijos practiquen kayac; pero no ha sucedido nada grave. Los niños de 11 a 12 años aprenden a nadar en la playa”, dijo.

A pesar de las prohibiciones del Citma, el río ha sido escenario de entrenamientos y competencias de canotaje
Foto: Yesmani Vega Ávalos

Wílmer Pérez comentó: “La opinión de los especialistas del Citma sobre impedir la actividad deportiva en la cuenca hidrográfica no está respaldada por ningún documento legal emitido en el Municipio.
“Las condiciones de las aguas del río no deben cumplir con los requisitos establecidos por la Oficina Nacional de Normalización en la norma cubana 22 de 1999 para los lugares de baño, pero habría que hacerle un muestreo en nuestro laboratorio para comprobarlo”, expuso.

Sin embargo, Ihosvani Juliá Acosta, subdirector técnico de Recursos Hidráulicos, confirmó que de acuerdo con los estudios hechos cada año a la carga contaminante del río, está altamente contaminado desde las cercanías del Consejo Popular José Martí hasta la desembocadura, y cuenta con un nivel inferior de contaminación en los restantes tramos.

Pérez Vera reconoció: “Podremos certificar una prohibición cuando realicemos un muestreo de la calidad del agua, pues solo vigilamos la presencia del virus del cólera. Pero efectuamos estudios acorde con el presupuesto del laboratorio y, como no es un área de baño de la población, ni ha sido tema de interés, no hemos procedido”.

Pobladores indisciplinados arrojan basura en la orilla
Foto: Yesmani Vega Ávalos

TENER AL RÍO BIEN CERCA

Veinte familias damnificadas del ciclón Gustav viven en la ribera. Teresa Valdés Adelá, de 70 años, relató: “Con frecuencia debemos limpiar la orilla, cuando aparecen restos de animales muertos u otros desechos arrojados al río por indisciplinados”.

Santiago Álvarez Dacal, coordinador de programa del Consejo de la Administración Municipal y quien atiende la construcción, precisó que quienes residen en ese lugar serán trasladados en el 2021 a nuevos asentamientos en Sierra Caballos.

Asimismo, la jefa del departamento de Inversiones de la Dirección Municipal de la Vivienda, Yasley Escobar Arrechea, aclaró que primero reasentarán a propietarios de inmuebles y luego a los otros moradores sin documentación. “Desde el paso del ciclón no hemos reubicado a ningún afectado de la zona, pero, con las acciones de la Tarea Vida ese proceso será a corto plazo”, declaró.

Sin embargo, Yamielmis Sayú Busuró, residente allí, cuestionó que en ocasiones las autoridades municipales le han informado sobre posibles traslados. “Llegaron a prometernos las petrocasas y estamos aquí, dijeron que nos mudaríamos a la Villa de los Constructores y tampoco. Tengo dos niños alérgicos, otros vecinos son asmáticos, adultos mayores… Convivimos en un lugar contaminado con desechos domésticos”, expuso alarmada.

UN FINAL… ¿A CORTO PLAZO?

“La contaminación fue causada por la no utilización de sistemas de tratamiento de residuales domésticos e industriales en los 16 principales focos contaminantes (como la pesca, producción de alimentos y la actividad portuaria), ubicados en la ribera o las cercanías, los cuales integran el Programa de Rehabilitación del río, iniciado en el 2014 como parte del Programa Nacional de Enfrentamiento a la contaminación de las bahías”, explicó Tania Domínguez, del Citma.

El vertimiento de los desechos domésticos de los consejos populares Sierra Caballos, 26 de Julio, José Martí y parte de Pueblo Nuevo, con una población de cerca de 45 000 habitantes, es la principal causa de este problema, según confirmó Miguel Busch Díaz, especialista del Grupo Regulatorio y de Seguridad Ambiental.

Sobre el asunto, el subdirector de Recursos Hidráulicos comentó que está prevista la rehabilitación integral del alcantarillado, construido para menos de la mitad de los pobladores actuales.
“Debemos esperar, al menos, hasta el 2030, pues la prioridad en el país es garantizar el abasto de agua. No obstante, sustituiremos algunas tuberías. Pero, las entidades cuyos desechos van a parar al río tienen que caracterizar sus residuales, como lo establece la Ley de Aguas”, dijo.

La planta de tratamiento de residuales de la Empresa Pesquera es la única inversión concretada por el Programa de Rehabilitación del río
Foto: Yesmani Vega Ávalos

Por su parte, Busch Díaz aclaró que las acciones realizadas desde el inicio del programa de recuperación solo han introducido mejoras, pues la única inversión ejecutada para solucionar el problema fue la planta de tratamiento de residuales de la Empresa Pesquera Integral Pescaisla.

Adiel Morera Macías, intendente municipal, informó que está diseñado un proyecto para construir un malecón en la orilla, el cual podría ser incluido en la Cartera de Oportunidades de la Inversión Extranjera en Cuba de este año. “El financiamiento a obtener también será destinado a la descontaminación de la cuenca”, aseguró.

En reciente reunión del Consejo de Defensa Municipal, el doctor Fidel Vera Bueno, delgado del Citma, insistió acerca de la necesidad de reactivar la comisión al frente de las acciones de saneamiento del río, así como llevar a cabo tareas postergadas. En ese espacio, la primera secretaria del Partido, Zunilda García Garcés, convocó a organizaciones y entidades a trabajos en la orilla para cambiarle la imagen a la ribera.

No obstante, la solución definitiva al problema, recogido en la Estrategia Ambiental Territorial del Citma, aún es una incógnita. En tanto las empresas responsables no concreten las acciones del Programa de rehabilitación, en la principal cuenca de Nueva Gerona la escena será la misma: desperdicios domésticos e industriales en las aguas.

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