Envidiable salud sexual y reproductiva en Cuba

dia_mundial_poblacionEn mis frecuentes conversaciones con mis vecinos y amigas foráneas acostumbro a mencionar, con sano orgullo, las garantías que ofrece el Estado cubano a sus ciudadanos para el pleno disfrute de una salud sexual y reproductiva con derecho, y no hay mejor ocasión para retomar el tema por estos días en que celebramos el Día Internacional de la Población.

dia_mundial_poblacionEn mis frecuentes conversaciones con mis vecinos y amigas foráneas acostumbro a mencionar, con sano orgullo, las garantías que ofrece el Estado cubano a sus ciudadanos para el pleno disfrute de una salud sexual y reproductiva con derecho, y no hay mejor ocasión para retomar el tema por estos días en que celebramos el Día Internacional de la Población.

Por fortuna, en el centro de las estrategias y políticas de las autoridades en el Archipiélago Mayor de las Antillas –tras la alborada del Primero de Enero de 1959– ha estado siempre el ser humano, incluso en medio de las limitaciones económicas actuales.

Se parte del concepto de que la salud no es solo ausencia de enfermedad, sino un estado de bienestar físico, psíquico y social, por ello prevenir es tan o más importante que curar; de ahí que una familia bien informada y orientada perfectamente puede favorecer a que sus miembros practiquen y promuevan estilos de vida saludables, lo cual se traduce en una mayor expectativa de vida y en un continuo crecimiento demográfico.

No pocas amigas se sorprenden cuando les cuento que la atención prenatal antes de embarazarse en Cuba es una realidad, pues funcionan en los policlínicos consultas de planificación familiar, que de manera gratuita ofrecen a las parejas o a la mujer la oportunidad de decidir tanto el número de hijos como el momento apropiado para tenerlos.

Es un derecho que ejerce la muchacha con comunicación, amor y respeto; pero, sobre todo, con información y así pueden asumir una decisión responsable del método que más se ajuste a sus características de salud, biológica y social, incluso refieren el número de hijos que desean tener y el intervalo de tiempo entre ellos.

El galeno orienta desde meses antes de la concepción –y es lo novedoso– indican un minucioso chequeo, pues la salud de un padre en potencia que aportará que aportará sus espermatozoides a la fecundación del óvulo de la futura madre, es una responsabilidad ineludible y debe ser chequeada y resuelta, o atenuados los riesgos o problemas antes del embarazo.

¿Es necesaria tanta cautela? A mi entender sí, pues tengo conocimiento de que existen enfermedades de trasmisión sexual, infecciones, estado de desnutrición y la adicción al alcohol los cuales constituyen posibles causas de deterioro de los espermatozoides.

Y digo más: el uso de anticonceptivos hormonales implica que antes de decidir su suspensión para recuperar la fecundidad, se debe tomar ácido fólico y así evitar complicaciones durante el estado de gravidez.

Uno de los desafíos del Programa de Atención Materno Infantil cubano es precisamente hacer cumplir sus indicadores como una de las formas de contribuir al crecimiento poblacional en el país y en el orbe, pero con personas sanas, saludables y que envejezcan con salud.

 

 

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