En el siglo XXI EE.UU. volvió a separar a los niños de sus padres

En estas jaulas estaban separados los niños de sus padres.
En estas jaulas estaban separados los niños de sus padres. Foto: AFP

Desde mayo más de 2 300 menores inmigrantes habían sido separados de sus familias en la frontera con México, en tan solo seis semanas, por la aplicación de la política de «tolerancia cero» del Gobierno estadounidense. Aquella decisión de la administración Trump fue criminal e inadmisible por no ajustarse a los estándares de derechos humanos ni respetar el principio del interés superior del niño, por lo cual en las propias calles estadounidenses y la opinión pública internacional se exigió a Washington abandonar esa criminal medida, pero hasta este miércoles la Casa Blanca hizo oídos sordos. La presión a lo interno del propio EE. UU. y la indignación internacional, terminaron por derrumbar la intolerancia y el infierno en que estaban sumidos esos niños. La Casa Blanca tuvo que retroceder y su presidente firmó una orden ejecutiva que tiene la finalidad de detener la separación de familias de migrantes en la frontera.

Hace solo unos días, el pasado 18 de junio, frente a la crueldad de sus disposiciones Trump expresó que tenía solo dos opciones separar a los niños de sus padres o abrir las fronteras. Incluso aseguró que «sea políticamente correcto o no, nuestro país necesita seguridad».

Estos fueron los argumentos que triunfaron sobre la cruel posición asumida por Trump, quien al rubricar la orden ratificó que, si bien los hijos volvían con sus familiares, la política de tolerancia cero no retrocedería.

– Eran injustificables las desgarradoras imágenes de niños muy pequeños llorando desconsolados, solos y encerrados, llamando a sus padres sin entender qué sucede.

– Alicia Lieberman, que dirige la Red de Trauma Temprano en la Universidad de California, había dicho que las separaciones tempranas causarían un daño emocional permanente.

– Décadas después de que el sistema de bienestar infantil terminó con el uso de orfanatos por las preocupaciones sobre el trauma duradero en los niños, el gobierno de Trump creó nuevas instituciones para que los niños pequeños de Centroamérica se separen de sus padres.

– La política de Trump violaba los derechos, recogidos en la Constitución, de los miles de inmigrantes menores de edad y sus padres.

– Las Naciones Unidas, algunos legisladores demócratas y republicanos, y grupos religiosos criticaron duramente la política, calificándola de inhumana.

– El presidente vivió el martes el abucheo de senadores demócratas, mientras acudía al Capitolio, por esta criminal política.

– Los republicanos del Congreso de Estados Unidos quieren calmar la crisis abierta por el presidente Trump.

– Varios miembros de la formación conservadora también han criticado la separación de las familias e instaron al mandatario a revertir la medida.

– Trump pidió al Congreso que apruebe una ley cuanto antes, pero el Senado tiene un plan y la Cámara de Representantes, otro. Mientras eso sucedía, cientos de niños estaban amenazados de ser puestos bajo la tutela del Estado, a la vez que padres son retenidos, enjuiciados y deportados.

– El populismo no es la respuesta a los problemas de la inmigración, dijo el Papa Francisco, y agregó que la separación de niños de sus padres es contraria a los valores católicos y es inmoral.

– Este 18 de junio, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, en el marco de un discurso en la 38 sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU llamó a las autoridades de EE. UU. a acabar con la práctica de separación forzada de niños de las familias inmigrantes.

– El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) condenó la situación de niños migrantes en EE. UU. que fueron separados de sus padres y encerrados en jaulas de metal.

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