En El Banano abundará el café

Foto: Yesmani Vega Ávalos

La finca El Banano, enclavada en las cercanías del poblado El Tronco, perteneciente a Alfonso Silva Pérez, productor de café y frutales, dentro de poco tendrá sus dos caballerías de extensión de tierras sembradas de café.

Es la intención del asociado a la Unidad Empresarial de Base Forestal y Café, quien detalló que solo restan alrededor de ocho hectáreas para completar la plantación.

Lo encontramos encima del tractor tras desandar por su vasto terreno; sin inconveniente apagó la maquinaria y nos dedicó unos minutos de su tiempo.

“Está todo listo, tenemos la sombra, está marcado donde van ubicados los huecos, solo debemos esperar las posturas que ya vienen en camino”, dijo refiriéndose al café que falta por plantar.

Foto: Yesmani Vega Ávalos

Fonsi, como le conocen, posee plátano, coco y frutales que están intercalados con café, ya en producción, cuyo plan de entrega es de diez toneladas de la variedad cereza. Cuenta que el huracán Ida, con la fuerza de sus vientos y lluvia, le derribó unas 15 toneladas de plátano.

“Estuve alrededor de una semana recogiendo las plantas caídas, ahora es que ese cultivo comenzó a recuperarse, le estamos quitando las hojas y sembrando de nuevo con el propósito de que en tres meses empiece a verse plátano otra vez”.

A la vista sobresale un método diferente de plantar dicho cultivo y al respecto explica: “Esta forma se llama en candilero, sembramos la planta así alta para que empiece a echar hojas rápido y aprovechar la sombra para el café que intercalaré en el medio”.

Asimismo, se refirió a la voluntad de producir cacao a pesar de la experiencia negativa que experimentó en su primer intento. “Esta vez sí contamos con la sombra, me trajeron 5 000 posturas de cacao que voy a intercalar en el plátano.

“Aquí en la Isla los platanales duran solo de cinco a seis años –echándoles materia orgánica–, se pudiera sembrar más, pero cada un quinquenio es necesario abrir un área nueva para sembrar más platanales. En oriente trabajé en algunos que tienen 30 y 40 años.

“Si apareciera aunque sea un poco de materia orgánica el plátano lo iba a agradecer, daría racimos más grande, rápido y con mayor peso. Tres o cuatro hectáreas de plátano burro bien atendidas, echándoles lo que lleva, todas las semanas pueden cortarse de ocho a diez toneladas, lo cual alcanza para ofertar al pueblo y mantener abastecidos los puntos de venta”.

Así es Fonsi, un productor de la zona aledaña a La Demajagua cuya disposición de incrementar sus aportes de alimentos a los pineros se mantiene intacta, por supuesto, con aseguramiento de recursos indispensables para sacarle frutos a la tierra.

Isla de la Juventud
Yuniesky La Rosa Pérez
Yuniesky La Rosa Pérez

Licenciado en Comunicación Social en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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