En Cuba tolerancia cero a la violencia contra la mujer

Este 25 de noviembre el mundo alzó nuevamente su voz para celebrar el día mundial de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer en medio de uno de los contextos políticos más polémicos de los últimos años.

Guerras, desacuerdos para eliminar programas nucleares y presidentes de naciones sin el menor interés por el bienestar socio político y económico de sus ciudadanos son las constantes en una buena parte de la sociedad que atentan contra todos, pero de especial manera convierten a las mujeres en el eslabón más débil de la cadena.

Según datos del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, cerca del 70 por ciento de las féminas son víctimas de violencia en algún momento de su vida. Y nadie piense por un momento que la cifra suena elevada pues no se circunscribe solo a la agresión física, sino también al maltrato sexual, psicológico y económico.

Pero no solo de las maneras más clásicas se puede evidenciar la violencia contra el erróneamente llamado género débil. Las desigualdades en oportunidades de trabajo, pago y acceso a servicios médicos constituyen además formas de menoscabarlas.

Los ejemplos se sobran a nivel internacional a través de los miles de casos de tráfico de mujeres con fines de explotación sexual sobre todo en países europeos o los más de siete mil feminicidios cometidos en Ciudad Juárez, México.

Estos son solo los que llegan a ser noticias pues aunque la mayoría de los casos de violencia doméstica tienen como víctimas a las féminas, en muy pocas ocasiones son reportados los agresores o perseguidos por la justicia.

Por fortuna en este ámbito la realidad de Cuba es bastante contrastante. Aquí no solo la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia se encarga de velar por las que llegan a solicitar sus servicios, también la Federación de Mujeres Cubanas realiza talleres de promoción de salud y diversos cursos de preparación laboral, constituyendo la prevención la mejor manera de evitar los abusos.

La realización de campañas a nivel nacional como “Ni una menos” o programas de televisión como Cuando una mujer se encargan de brindar información desde todas las plataformas para hacerle frente a este tipo de violencia.

La seguridad de la mujer cubana más que una meta a largo plazo se trata de un objetivo que día a día se va cumpliendo y en ello influyen factores como la adecuada preparación escolar, la guía para una buena planificación familiar, la igualdad de derechos y la equidad social.

Razones sobran entonces para que alrededor de este 25 de noviembre cada hija de esta Isla de la Juventud demuestre su soberanía y el empoderamiento alcanzado en una nación que se enorgullece de su tolerancia cero a la violencia contra la mujer.

 

Isla de la Juventud Opinion
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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