El voltaje de Rudys (+ Audio y video)

Con cuatro décadas de labor como liniero, Coqui, como también se le conoce, seguirá ganando batallas en pos de la eficiencia energética en Isla de la Juventud

No pocos le dicen “Maestro”, quizá tenga que ver con las llamadas telefónicas a altas horas de la noche porque se presentó una avería, con el cambio de transformadores o la subidera a los postes por donde pasan líneas eléctricas de alto voltaje; siempre desafiando las adversidades.

Sonríe cada vez que lo nombran de esta manera, a lo mejor porque esa palabra implica respeto y admiración por esas cuatro décadas como liniero especializado de la Empresa Eléctrica, por las cuales este 14 de enero, el Día del Trabajador Eléctrico, mereció el reconocimiento de su colectivo y las principales autoridades del Partido y el Gobierno en el Municipio.

Lo interpelo cuando recibía el afectuoso saludo y abrazo de sus compañeros, y sin resistencia, así, como cuando asume alguna encomienda laboral buscamos un lugar adecuado para hablarme de ese hombre, natural de Guantánamo, pero con corazón pinero llamado José Rudys Clemente Serrano.

Sentados en una de las oficinas de la entidad fluye nuestra conversación, mediante la cual repasa su extensa trayectoria y vivencias en esta profesión cargada de riesgos, tensiones y muchas satisfacciones.

“Llegué a la Isla a finales de los 70 cuando apenas tenía 19 años, viene a visitar unos parientes, me gustó y me quedé aquí; desde entonces comencé en un curso de liniero, lo aprobé y así me fui desenvolviendo hasta llegar a ser jefe de brigada, para lo cual me preparé en La Habana.

“El trabajo es peligroso porque estás expuesto a las inclemencias del tiempo, a las líneas energizadas y las alturas; sin embargo, hay que cumplir con todas las medidas de precaución establecidas, o sea, cascos, cinturón, guantes, trepaderas, otros accesorios y herramientas para la debida protección”.

Pero Coqui, como también lo llaman los más allegados debido a sus travesuras cuando niño, fue mucho más allá, al especificar que para ser buen liniero “primero tiene que gustarte, tener temple, buen carácter, disciplina, sentido de la responsabilidad, sí, porque en ninguna parte del mundo cualquiera puede asumir esta profesión”.

Sus palabras rememoran no solo las faenas de mantenimiento o instalaciones de tendidos eléctricos hasta los parajes más intrincados para que la Isla hoy tenga el ciento por ciento de la población electrificada, que implica calidad de vida, sino también las de recuperación ante los embates de eventos meteorológicos.

 

Mientras habla al respecto me lo imagino junto a otros compañeros, lejos de la familia, en plena faena y en medio de árboles enormes sacados de raíz por la fuerza del viento, cultivos arrasados, postes y cables eléctricos en el suelo y casas destruidas en las zonas afectadas; no obstante, tanto él como los demás mantienen ese ímpetu para devolverle la electricidad y la alegría a las familias.

Son muchas las historias y vivencias que atesora este hombre de alto voltaje, el Coqui “bellaco” de la infancia, el José Rudys devenido profesor de nuevas generaciones y el experimentado trabajador que se rehúsa a la jubilación porque “hay liniero pa´rato todavía y si es en caliente mejor”.

Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *