El joven que aprendió bien de Fidel

Una imagen volvió este 11 de julio una y otra vez a la mente de miles de personas dentro de las que me incluyo y fue la de nuestro Fidel lidereando a los buenos hijos de esta tierra ante los disturbios provocados en La Habana en 1994.

Ver este domingo al presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, allí, entre los primeros, dándole el pecho a la contrarrevolución, explicándoles a los confundidos al igual que meses atrás cuando estuvo junto a los jóvenes en laTángana en El Trillo, visitar periódicamente las provincias para evaluar su desarrollo local y luego personarse en más de una ocasión en aquellas con altos índices de contagios por la covid, compartir con sistematicidad con los científicos y protagonizar otras tantas acciones nos da la certeza de que Cuba está en buenas manos.

Regocija verlo decir con una modestia innata cuando le dan las gracias, “esto es fruto de la Revolución” o “se lo debemos a Fidel”, pero más complace apreciar en sus palabras y proceder ese compromiso inquebrantable con las ideas de Martí y el Comandante en Jefe y como ellos, tener una voluntad a toda prueba de poner alma y vida a favor del bienestar de este pueblo.

No es menos cierto que le ha tocado estar frente a la nación en tiempos difíciles y sin precedentes; crisis mundial, fenómenos meteorológicos cada vez más destructivos, en pleno auge las redes sociales, escenario donde no pocos están a la expectativa de esas imperfecciones que pueda tener la Revolución Cubana como todo proceso perfectible, para demonizarlo y presentarlo como “tirano” o “incapaz” y un bloqueo norteamericano que ha llegado a su máxima expresión de crueldad.

En lo personal admiro el maestro que lleva dentro y exterioriza al abordar cualquier tema desde el probado conocimiento y la exhaustiva explicación, pero siempre desde la verdad y la transparencia que caracteriza a los verdaderos revolucionarios.

Es un hombre con los pies en la tierra que apuesta por la democracia y el diálogo, poseedor de una certera visión de la realidad cubana y de su gente a la que no se cansa de convocar para lograr un país mejor.

Cuando escucho decir que Cuba vive en otra época, que terminaron los días, esos que algunos pretenden hacer olvidar, donde en la cotidianidad se hacía Revolución por amor a esta tierra, a la hermosa obra que disfrutamos y como deuda eterna con los héroes y mártires de la Patria, miro a mi país, siento que hacemos lo mismo pero en un tiempo diferente y veo a Fidel en la continuidad histórica que encabeza Díaz-Canel, manteniendo a toda costa nuestros principios irrenunciables y la soberanía alcanzada.

Isla de la Juventud Opinión Revolución cubana
Yojamna Sánchez Ponce de León
Yojamna Sánchez Ponce de León

Licenciada en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo

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