El joven acusado devino acusador

Foto: Internet

Si en Cuba todo comenzó a cambiar el 26 de julio de 1953 con el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 16 de octubre Fidel define en el juicio por esas acciones la estrategia que partiendo de la unidad de todo el pueblo, se proponía  transformaciones radicales.

Este programa fue el que presentó el joven líder ante quienes lo juzgaban tras el fracaso de la acción militar, que a la larga convirtió el revés en victoria irreversible de los cubanos.

El programático alegato conocido como La Historia me Absolverá, fue reconstruido por el propio Fidel precisamente desde la cárcel en la entonces Isla de Pinos, a donde llega el siguiente día de haberlo pronunciado ante los magistrados que lo procesaban, y luego saca de forma clandestina de Presidio Modelo para su publicación.

Aquel documento partía de un certero diagnóstico de la realidad nacional, proclamaba a José Martí como autor intelectual de la audaz acción y planteaba reivindicaciones de justicia social y liberación nacional sin las cuales era imposible la república soberana que se trazaba como objetivo final.

Lo más asombroso y admirable es que ese viraje y la estrategia ocurrieran cuando parecía que no habría salida a la gravísima situación del país, gobernado entonces por una sangrienta tiranía armada hasta los dientes por Estados Unidos.

Aquel programa era el más avanzado, la máxima aspiración entonces y dentro de las condiciones objetivas y subjetivas.

Trazaba entre sus puntos fundamentales los que daban respuesta a los principales males, que tenían que ver con la tierra, la industrialización, la vivienda, el desempleo, la educación y la salud, aspectos esenciales que dormían el sueño eterno en la Constitución y que la Revolución triunfante cumpliera con creces al tomar el poder cuatro años después, en enero de 1959, desde sus primeras leyes y realizaciones en sus años iniciales, y fueran antecedente al socialismo y a la profundización de la transformación emprendida.

De acusado Fidel se convierte en acusador en la sala pequeña y aislada del Hospital Civil en Santiago de Cuba y La Historia me Absolverá devendría la obra política revolucionaria y jurídica más importante de la nación, que trasciende hoy al siglo XXI en América.

Historia Isla de la Juventud
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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