El incansable Sardiñas

Foto: Yoandris Delgado Matos

Él no es común, su forma de ver la vida, de entender y hacer entender las cosas lo hacen diferente; tal vez las profesiones ejercidas justifican parte de su experiencia.

José Francisco Sardiñas Montanez, más conocido por su primer apellido, es una persona práctica, sociable, conversadora y capaz de cambiar la realidad individual y social.

Desde pequeño siempre quiso participar en las acciones revolucionarias. “En la Campaña de Alfabetización hubiera querido estar, pero mi madre no me dejó; ahora entiendo, solo tenía diez años, sin embargo me afectó tanto no haber ido que hice a mi mamá jurar que en la próxima tarea yo iba a participar y al año siguiente estaba recogiendo café en las montañas de Oriente”.

Esto fue solo el inicio de un joven ansioso de apoyar a la Revolución. “En 1963 me entero que faltaban maestros para la Educación Obrero Campesina y decidí unirme a esa labor en octavo grado, cuando tenía 13 años. En 1965 entré en el Pedagógico, donde me gradué como profesor de Física y Química”.

SU VIDA COMO PINERO

Ya egresado vino al territorio por primera vez, mas en esa ocasión aún no decide quedarse. “La Isla la visité tres veces; primero en 1965, movilizado por 38 días para sembrar pangola
–hierba resistente a la sequía que se cultiva para el pastoreo de ganado–.Vuelvo en 1975, cuando estudiaba Sicología, porque iba a empezar la Universidad Pedagógica Carlos Manuel de Céspedes y hacía falta un profesor que impartiera esta asignatura. Aquí estuve hasta hacerme Licenciado en el mismo año en que surge el Ministerio de Educación Superior (1976); y la tercera vez fue la definitiva, en 1979”.

A mediados de la década del ’80 del pasado siglo alcanzó la importante categoría de Doctor en Ciencias Sicológicas.

Este habanero de nacimiento y pinero por adopción fue el jefe Político de una compañía de zapadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en ese tiempo y por sus 21 años de experiencia en el Sector Educacional recibió las medallas por la Educación Cubana y la Rafael María de Mendive, entre otras condecoraciones demostrativas de su destacada trayectoria educacional y científica.

Aunque culmina su labor en Educación en 1991, no ha dejado de ejercer como docente ni su labor científica. “Al salir del Pedagógico pasé a la Academia de Ciencias, actual Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, como especialista en Ciencias Sociales, hasta 1998 y de ahí al Instituto Provincial de Estudios Laborales como profesor adjunto de Sicología.

“Impartí clases de posgrado en la filial de Ciencias Médicas hasta que empezó la carrera de Sicología en la Sede Universitaria Municipal. Trabajé en el Grupo Empresarial Geocuba, donde me jubilé en el 2015.

“Hoy trabajo en la Universidad Jesús Montané Oropesa como profesor de Sicología Jurídica en la carrera de Derecho y en la Facultad de Ciencias Médicas”.

Este hombre que exhibe con orgullo sus 70 años, pues es fundador de los Comités de Defensa de la Revolución, uno de los autores de la monografía histórica de la Isla de la Juventud y desde el 2019 preside la Sociedad Cubana de Sicología aquí.

SICOLOGÍA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Durante el aislamiento social desempeñó un papel importante al atender al Adulto Mayor, grupo etario más vulnerable a la covid-19.

“Participé en tres programas televisivos encargados de entretener e informar a la población durante la epidemia”, destaca y confiesa “que dar terapias sicológicas para evitar la depresión o la ansiedad, fue muy útil para una población en vilo por esa enfermedad.

“Algunos piensan que la Sicología es para las personas con problemas mentales, pero no; en este tiempo ha resultado una salida para muchos que nunca se habían enfrentado a algo similar.

“Hacerles entender que esta es una situación como otra cualquiera y para combatirla solo debemos cumplir con las medidas orientadas resultó un reto para los profesionales de la Sicología; quienes siempre encuentran la forma de ayudar a los demás”, concluye Sardiñas.

Edad Plateada 2020

2 Replies to “El incansable Sardiñas

  1. Muy bueno el artículo, historia interesante y aprovechada, aunque los invito a descubrir más cosas de la vida de este revolucionario, les aseguro que serán interesantes porque “esa generación” se lo merece. Después del ejemplo de Mamá y Papá, que todavía le damos utilidad, gracias a ese incansable Sardiñas es que existe el 50% de éste incansable Sardiñas, tratando de que su ejemplo me sea útil siempre aunque como yo soy menor y un poco irreverente… el siempre va delante.

  2. Sardiñas además de buen profesor, es un excelente padre y ama mucho a su hermosa Isla ( de Pinos, de la Cotorra, de la Juventud..) Muy buena entrevista y no lo digo sólo por ser su hija más pequeña, la única Pinera de verdad de la familia. Saludos.

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