El enfrentamiento ha disminuido los hechos delictivos

Así lo asegura junto a otros resultados y valoraciones frente al nuevo coronavirus y la etapa posCOVID, el jefe de la Policía Nacional Revolucionaria en la Isla de la Juventud

Los de azul y verde olivo son esa fuerza que no descansa un instante en el empeño de garantizar el orden y la tranquilidad ciudadana. Una de las imágenes que más recordaremos en la lucha contra el SARS-CoV-2 es la de esos combatientes multiplicados en todos los rincones de la ciudad asumiendo el reto impuesto por las circunstancias sin descuidar sus misiones habituales.

Foto: Gerardo Mayet Cruz

Fue un momento que nos puso a prueba y demostró la capacidad de respuesta de los cubanos ante situaciones de esta magnitud, en especial de la tropa dirigida por el Teniente Coronel Yuliexis Domínguez Laborde, jefe del Sistema de la Policía Nacional Revolucionaria en la Isla de la Juventud y con 22 años en el Ministerio del Interior (Minint).

¿Cuáles fueron las misiones cumplidas durante estos meses?

“Aquí establecimos un plan en función de garantizar el cumplimiento de las indicaciones de la jefatura del Minint y el Consejo de Defensa Municipal (CDM). Aseguramos tareas que definimos en cinco conceptos claves. Primero, el aseguramiento a nivel de Consejo Popular con el subsistema del Minint, integrado por fuerzas del sector y cooperantes en el patrullaje, junto al jefe de sector reforzado con accionar preventivo, que garantizó orden y especial atención a las personas en las vías principales, en tiendas y centros comerciales, pues la aglomeración fue un elemento vital al inicio.

“En segundo lugar, la protección a centros de aislamiento definidos por el CDM, con importancia capital para cercar el fenómeno. Ahí tuvimos presencia de conjunto con el Minint y Salud Pública.

“Los cuadrantes o áreas decretadas en cuarentena en 26 de Julio, Pueblo Nuevo, Abel Santamaría e incluso en La Fe, también estuvieron bajo nuestro cuidado, para lo cual diseñamos con fuerzas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Far) y el Minint, lo cual permitió que el éxito, independientemente que proliferaron indisciplinas sociales controladas en su momento.

“La limitación y suspensión de la transportación fue otro asunto que precisó el acompañamiento en paradas de ómnibus para organizar, controlar y regular hasta que se eliminó la circulación. Resultó complicado, muchas personas no entendieron.

“El quinto concepto tuvo que ver con la restricción del acceso a Nueva Gerona. Se establecieron cinco puntos que reforzamos, incluido personal de Salud y el Gobierno, quienes apoyaron en la desinfección y regulación de la entrada a la ciudad.

“Estos constituyeron los cinco elementos principales; nos tocó, en sentido general, rectorar como Minint para asegurar óptimos resultados en el orden y la tranquilidad”.

¿Qué puede decir del vínculo entre la Policía, el personal de Salud Pública y el resto de los vinculados al enfrentamiento?

“Sin que eso funcionara como un reloj no hubiésemos logrado lo alcanzado. Desde antes de la activación del CDM con Zunilda García Garcés, primera secretaria del Partido, al frente, nos imbricamos con el Minint y asimilamos todas las indicaciones.

“Junto a nosotros participaron los subgrupos de Transporte, Salud Pública y demás, definimos las estrategias, hubo mucha retroalimentación, pues en varias de las indicaciones tocó corregir algunas durante la marcha, pero se cumplieron y aseguraron”.

¿Cómo prepararon a las fuerzas para afrontar un reto así?

“Fue una preparación ardua. Tenemos órdenes y está diseñado cómo debe realizarse la preparación de las fuerzas de servicio en la vía. En el período se intensificó, instauramos un sistema de rotación que permitió a los oficiales ejecutar las preparaciones dos veces al día. Casi constituimos jefes al frente de pequeñas unidades en la vía pública, diez o 12 compañeros con un jefe al frente, que daban seguimiento a las indicaciones en cuanto al modelo de actuación a establecer.

“Desde el primer instante se determinaron desde el país las categorías de personas en las cuales debíamos incidir con el propósito de sumarlas al proceso. Nos referimos a embarazadas, ancianos, menores de edad, adultos que iban a las colas con niños, y los jóvenes que permanecieron en casa al recesar el curso escolar.

“Fueron categorías de riesgo de personas que asimilamos en nuestra actividad y tuvieron en la etapa un trato diferenciado de apercibimiento hasta que llegó el momento de la multa.

“Sin embargo, no hubo necesidad de acusaciones, aunque el delito de propagación de epidemia fue intenso, comparado con el resto del país es muy inferior, un delito que no es habitual trabajarlo”.

¿En este período, cómo se comportó el esclarecimiento de las ilegalidades y cuáles fueron las de mayor connotación?

“Durante el período radicamos 67 denuncias vinculadas a este tema. Resaltaron de manera significativa los delitos de  desobediencia y propagación de epidemia. Ciudadanos que en la vía pública ya habían sido apercibidos, alertados y advertidos, continuaron reincidiendo y no quedó otra alternativa, subimos la parada y eso ayudó a corregir el actuar de la gente.

“Aun cuando fue elevada la cifra de radicación, resultó ínfima la cantidad de denuncias dirigidas a los procesos penales, donde hubo una respuesta coherente de los órganos de justicia a partir de lo establecido en la Ley.

“Relacionado con los delitos del enfrentamiento diario, asumimos alrededor de 15 denuncias. Estas en su mayoría tuvieron tratamiento administrativo, muy pocas se extendieron al órgano de justicia, las que llegaron fueron debido a su trascendencia.

“En su mayoría hechos relacionados con el acaparamiento y reventa de pintura y productos del agro, fueron significativos los productos del mar, díganse pescado y langosta. El robo de platina consideramos que ocurrió antes de la pandemia, los infractores no pudieron mover la mercancía y los atrapamos y procesamos”.

Las denuncias de la población fueron oportunas ¿Qué papel tuvieron el pueblo y el barrio en el esclarecimiento?

“Fue favorable el apoyo recibido del pueblo. En el número telefónico106 resultaron altos los niveles de denuncia registrados por las diferentes manifestaciones; tanto por personas de las categorías mencionadas, sobre todo adolescentes jugando en la vía en horarios proclives, como el resto de las ilegalidades.

“También operamos contra acaparadores de productos de primera necesidad. Incluso en las colas las personas, valientemente, delataban a especuladores que accedían a la tienda en varias ocasiones para hacerse de la mercancía y aplicamos lo establecido”.

¿Alguna vivencia que haya experimentado y quiera compartir?

“Muchas veces estuve en la organización de colas y en varias ocasiones se dirigieron a mí para denunciar a individuos acaparando productos de aseo y pollo. Detectamos a inescrupulosos utilizando a ancianos y personas con discapacidad para adquirir bienes, aprovechando que a pesar de lo indicado, les dábamos la oportunidad de comprar rápido para evitar situaciones desagradables”.

¿De las medidas adoptadas por la Policía, cuáles permanecen?

“El Minint y la Policía cumplen con lo indicado por el mando superior y lo diseñado por el CDM, son claves el uso del nasobuco y el distanciamiento social. Podemos establecer un antes y un después a partir de arribar a la primera fase posCOVID-19.

“En el tránsito por cada uno de los momentos fuimos cumplimentando las medidas. Tras pasar a la primera fase continuamos con el enfrentamiento, siguen las denuncias, el seguimiento a los hechos priorizados, el desacato, atentado, la desobediencia e ilegalidades.

“Ahora sumamos a todo lo estructurado, la atención a la apertura de las playas y otros servicios. Llevamos varios fines de semana en ese tema y resulta favorable, aunque han proliferado indisciplinas y alteraciones del orden. Mantenemos la masividad, desplazamos el mismo programa a los nuevos escenarios, no desmontamos nada relacionado con el subsistema.

“A lo interno mantenemos las medidas. El acompañamiento a nuestros hombres en el combate no ha faltado, tanto desde la jefatura del Minint como los jefes de la Policía, de Prevención Far y de Tropas Especiales. Este ha sido un elemento que nos ha quedado como experiencia y así continuaremos.

“Conservamos la higiene en las unidades del Minint, la pesquisa activa redundó en que no tuviéramos ningún caso positivo entre los miembros de la Policía.

“Reorganizamos las fuerzas porque asegurar tantas actividades ha provocado agotamiento en el personal y sin que se haya percibido, hay un grupo de compañeros de vacaciones al decretarse la fase dos. Ese esquema organizativo de refuerzo ha permitido una rotación que casi multiplicamos las fuerzas con pocos.

“El enfrentamiento nos ha dejado una diminución de los hechos delictivos, en particular contra el patrimonio, los de robos con violencia. En la etapa posCOVID-19 han ocurrido dos y han sido resueltos, uno en 24 horas y el otro en siete días gracias al sistema de descubrimiento, porque no hemos bajado la guardia.

“No descuidamos la labor con el potencial delictivo y garantizamos el control de los reclusos que ya reciben permiso especial para visitar el hogar”.

¿Alguna reflexión de las experiencias frente a la COVID-19?

“Nos obligó a repasar lo que está establecido en la Ley, porque esta situación nos impuso una dinámica de trabajo nueva. Tuvimos que revisar para saber qué hacer con los infractores que incumplieron lo indicado, siempre con la premisa del acompañamiento del pueblo, sin maltratar ni humillar.

“Revisamos los diseños de trabajo a lo interno, en especial la variante operativa, cómo organizarnos mejor, cómo hacer los desplazamientos y la confianza del pueblo en nuestra fuerza para enfrentar las manifestaciones de ilegalidades, nos hizo trabajar en conjunto y fortaleció la unidad”.

Batalla Inédita Isla de la Juventud
Yuniesky La Rosa Pérez
Yuniesky La Rosa Pérez

Licenciado en Comunicación Social en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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