El ejercicio fue Girón

‘Caballero, ¿y esto qué cosa es?’, se dijo Danilo Bernardino Jorrín Piedra con el sobresalto propio de quien se despierta entre tiros. Eran las cinco de la mañana del 19 de abril de 1961.

“Estaban tirando con ametralladoras para donde estábamos nosotros y dije, ‘bueno, aquí hay que aguantar desde la tierra’. Esa parte es ciénaga a la derecha y a la izquierda de la carretera. Con sinceridad puedo decir que cuando me desperté ese día nunca me había enfrentado a un combate. Tenía entonces unos 21 o 22 años”, confiesa este habanero de nacimiento: hombre menudito, protagonista de otros importantes sucesos de la nación; probado revolucionario que a sus 83 años es el único combatiente de Playa Girón que aún vive en el reparto Juan Delio Chacón Aldana.

“A partir del triunfo de la Revolución empezaron a formarse por barrios y zonas para luego organizarse en batallones las Milicias Nacionales Revolucionarias a las cuales me incorporé desde el inicio. Antes de Girón había participado en otras actividades y entonces nos movilizaron como hacían a cada rato, pero esa vez fue para la finca Kuquine que perteneció al dictador Fulgencio Batista. Allí estuvimos como diez días y fue cuando nos avisaron que participaríamos en un ejercicio, que realmente fue Girón.

“No sabíamos a ciencia cierta qué pasaba, independientemente de nuestra cercanía al aeropuerto de Marianao y en esos días habían ocurrido acciones de sabotaje en algunas partes de La Habana. También habíamos oído el discurso de Fidel donde alertaba al pueblo de la intención del gobierno de EE. UU. de invadirnos.

“Salimos para Matanzas el 18. Fuimos el tercer o cuarto batallón en llegar y ya la policía de allá estaba en el terreno. El 19 partimos temprano para San Blas porque ellos tenían ocupada esa área. En ese momento se combatía específicamente en Playa Girón y el enemigo había preparado puestos de resistencia para obstaculizar el avance de las milicias y los otros combatientes.

“Estuvimos más de 24 horas desde el inicio de la invasión hasta que mandaron refuerzos, armamento y se fortaleció la zona. Como fuimos unos de los primeros aguantamos el ataque como se pudo.

“Así nos metimos en la batalla. Horas después se controló el tiroteo y a partir de ahí empezamos la marcha para San Blas, donde se concentraba toda la tropa. Vi muchos muertos y heridos. Aquello era la hecatombe, no se sabía para dónde tiraba la gente y con qué tiraba; una locura. Estaba tan pegado a la carretera que veía cómo sacaban los heridos de la zona para atenderlos.

“Permanecimos todo el día del 19 allí y continuaron llegando batallones; empezaron a cercar el área del desembarco y los mercenarios comenzaron a salir del monte, la situación fue que se fueron rindiendo, además, aquella es una zona difícil, difícil, todo rocoso a no ser la parte de la playa. Imposible que pudieran sobrevivir y luego del bombardeo imagínese cómo quedó aquello.

“Al otro día nos montamos en los camiones y nos mandaron de vuelta para La Habana. Había muchos combatientes y no era necesario tener a la gente que llevábamos más de 24 horas.

“… Girón significó tantas cosas para mí… Cuando entré en las Milicias me empecé a formar como revolucionario y comenzó mi formación político ideológica, también con Girón.

“Tengo el orgullo de haber participado en los primeros diez a12 años del triunfo de la Revolución en los acontecimientos más grandes que sucedieron en La Habana. En cuanto a preparación militar estábamos empezando y Girón fue lo que definió cómo teníamos que organizarnos en la defensa militar. Nos mostró que debíamos prepararnos porque esa victoria, más que de táctica militar, para no decir una mala palabra, la logramos a fuerza de coraje…”.

Isla de la Juventud Playa Girón
Yojamna Sánchez Ponce de León
Yojamna Sánchez Ponce de León

Licenciada en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo

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