El camino abierto por Fidel

El reencuentro de Fidel con el pueblo pinero el 6 y 7 de junio de 1959, es celebrado aquí como el nacimiento de la segunda ínsula cubana y el despegue de su auténtico desarrolloEl reencuentro de Fidel Castro con el pueblo de la entonces Isla de Pinos aquel 6 y 7 de junio de 1959, casi 49 meses después de su salida de Presidio Modelo, representaba la llegada al archipiélago de los Canarreos de la Caravana de la Libertad, que ya había recorrido de Oriente a Occidente la nación tras el triunfo de la Revolución.

A más de medio siglo de su reencuentro con el pueblo de la entonces Isla de Pinos, la Isla de la Juventud rememora y prosigue el programa de desarrollo trazado por el joven líder

Tras aquella primera carretera prevista en el programa trazado por Fidel en junio de 1959 y que dio acceso a la zona sur, se extendieron los viales de 60 a más de 700 km hoy en Isla de la Juventud

Fotos: Diego Rodríguez Molina y Archivo

El reencuentro de Fidel Castro con el pueblo de la entonces Isla de Pinos aquel 6 y 7 de junio de 1959, casi 49 meses después de su salida de Presidio Modelo, representaba la llegada al archipiélago de los Canarreos de la Caravana de la Libertad, que ya había recorrido de Oriente a Occidente la nación tras el triunfo de la Revolución.

Esa histórica visita al territorio antaño relegado al olvido por los gobiernos de la neocolonia, abrió aquí programa y camino al desarrollo en diversos frentes y pondría poco después en manos de los jóvenes de todo el país la compleja tarea de resarcir daños de ciclones, suplir la falta de fuerza de trabajo y transformarse a la par de una isla que terminaría bautizándose con el nombre de esos pinos nuevos: Isla de la Juventud, devenida laboratorio de las ideas más avanzadas del joven líder y escuela de solidaridad.

“Cuando Fidel Castro, a raíz de la victoria volvió a Isla de Pinos como Jefe de la Revolución, –afirmó Raúl Roa en 1978 en la proclamación de Isla de la Juventud–  la alborada de una vida nueva alumbró para sus 11 mil habitantes, todavía adormilados por el estupefaciente del subdesarrollo y la sombra gravitante del Presidio. Fidel ha sido su verdadero descubridor y su incansable reivindicador”.

El reencuentro de Fidel con el pueblo pinero el 6 y 7 de junio de 1959, es celebrado aquí como el nacimiento de la segunda ínsula cubana y el despegue de su auténtico desarrollo

LATIFUNDIOS CONVERTIDOS EN GRANJAS DEL PUEBLO

Por eso quienes identifican los actuales planes del desarrollo pinero sólo con nuevas construcciones y lo vinculan únicamente con sectores específicos o lo más reciente, se quedan cortos.

Ignoran algo tan raigal como que la colosal transformación del territorio tuvo como punto de partida aquella histórica visita del Comandante en Jefe, quien después de dialogar con el pueblo y profundizar en la situación de abandono de la región, así como en sus potencialidades, traza un programa integral, sin precedente, para el despegue económico y social, cuya continuidad testimonia cada palmo el terruño.

Luego de convertir latifundios en granjas del pueblo, en memorable discurso el día 7 en el parque central de Nueva Gerona, Fidel precisa las cuatro grandes posibilidades de región: el turismo, la ganadería, el cultivo y la industria, frentes que se reaniman hoy a tono con los bruscos cambios en el mundo.

El avance en redes viales e hidráulicas y de la llamada industria sin humo, que ha llegado a aportar unos 30 millones de dólares anuales, al calor de un desarrollo económico que diversifica con nuevos renglones como el tabaco, ha sido fruto, precisamente, de la aplicación de las líneas orientadas por el entonces Primer Ministro del Gobierno Revolucionario.

Entre estas estaban, además, la construcción de la carretera hacia el sur aislado, concluida apenas meses después, y del sistema de aguas albañales de Nueva Gerona y Santa Fe, los planes ganaderos, fomentados de inmediato al servicio del pueblo en los latifundios intervenidos.

Igualmente figuraban la rebaja del costo del pasaje por barco y avión, aplicadas con prontitud, el traslado del Presidio y la eliminación de la Zona Franca, hecha efectiva horas después, el 8 de junio, por una Ley que terminó el sucio status creado por el dictador Batista para encubrir su negocio con la mafia norteamericana.

Luego de convertir latifundios en granjas del pueblo, el Comandante en Jefe señala al pueblo desde el parque central de Nueva Gerona, las grandes posibilidades de la región en el turismo, la ganadería, el cultivo y la industria

POR FIN UNA HISTORIA NUEVA

En más de medio siglo sobresale también el crecimiento de la generación eléctrica en más de cien veces, su modernización y eficiencia, así como la extensión a los más apartados asentamientos y una cobertura poblacional de más del 99 por ciento.

“Por fin, Isla de Pinos puede iniciar una historia nueva y una historia enteramente cubana”, dijo emocionado el joven líder ante el pueblo congregado espontáneamente y lleno de júbilo cuando supo de su presencia.

Urge rescatar hoy muchos de los conceptos de entonces como la integralidad y el dinamismo, de lo cual es exponente, entre otros muchos, que a cinco días de lo orientado por Fidel comienzan a ejecutarse sus planes: el 12 de junio empieza la carretera entre el norte y el sur, devenida la primera obra de la Revolución, que hoy pasa frente al Combinado Lácteo, que acoge a algunas de las nuevas industrias fomentadas para mejorar y ampliar la alimentación del pueblo, sustituir importaciones y enfrentar con bases propias los efectos de la crisis mundial capitalista.

Ese mismo mes de junio se reciben 21 de los tractores prometidos como parte de los nuevos planes agropecuarios que hoy prosiguen con nuevos bríos en el rescate del programa arrocero desarrollado en estos primeros años de la Revolución y la reanimación ganadera, por solo mencionar algunos de los principales frentes.

Ahora como entonces la producción de alimentos se prioriza junto a las realizaciones sociales y palpa en nuevas fábricas –desde modernas panaderías hasta las plantas de yogurt de soya, queso y fideos– y multiplica el trabajo en todos los frentes por reanudar objetivos aplazados por duros años, actualizar el modelo económico cubano y perfeccionar la sociedad en su conjunto.

Continuidad de aquel primer programa trazado por Fidel en estas y demás zonas relegadas de la Patria, son hoy los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en el VI Congreso e instrumentados por todo el pueblo de un extremo a otro de una nación que no se cansa de buscar alternativas ante la crisis mundial y otros retos actuales.

 

 

Comparte esta noticia:

{loadposition botonessociales}

 

{loadposition tabfinal}