Donde vibra la gente anda Yaremy

Foto: Karelia Álvarez Rosell

“No me hables de los medios porque lloro”, fueron sus primeras palabras al comentarle acerca  de la entrevista. Y es que a Yaremy Pérez García la vida le cambió cuando siendo jefa de Información de la emisora local Radio Caribe le propusieron ser presidenta del consejo popular 26 de Julio, con cerca de 9 000 habitantes.

 

 

Pudo más el deber, el compromiso, pero añora la redacción porque atesora gratos momentos en la prensa radial, a la cual no renuncia retornar cuando llegue el momento, luego de cumplir su misión en el Poder Popular, cuyos órganos celebran por estos días su aniversario 45.

Nos encontramos en la sede del Gobierno y fue ahí donde conversamos acerca de sus ocho años como delegada de la circunscripción 36, esa labor para la cual se precisa mucha entrega,  amor y sensibilidad para con los problemas de los demás.

“Ha sido una tarea linda, pero a la vez difícil porque no es a lo que una estaba acostumbrada hacer, pero tuve la experiencia de quienes me antecedieron, bebí de su savia, me sirvieron de patrón; no obstante, donde más he aprendido es en ese día a día con el pueblo.

“A pesar de que se sufre mucho porque te involucras con las insatisfacciones de los electores y existen en estos momentos muchas limitaciones, me place el trabajo, aunque nuestra verdadera misión es ayudar a encauzar los problemas de los electores, quienes muchas veces piensan que tenemos los recursos en las manos para resolverles y en realidad no contamos con nada material y sí la disposición de guiarlos, encaminarlos en su gestión o de la comunidad, así como de ofrecerles una respuesta acerca de sus planteamientos en el plazo más breve posible”.

Este Consejo Popular fue uno de los de mayor incidencia, con casos positivos a la covid 19, durante el enfrentamiento a la pandemia, lo cual implicó prolongadas cuarentenas. ¿Cómo fue el actuar como presidenta?

“Tuvimos tres momentos en esa batalla contra el virus. Para mí fue una escuela, contribuyó a mi formación como delegada, incluso, hasta para profundizar en aquellos conocimientos o quehaceres en los cuales a veces, por la premura, el ajetreo diario, las responsabilidades no les llegamos de la manera que debiéramos.

“Esta lucha por controlar la contagiosa enfermedad nos posibilitó ahondar en los diagnósticos, acercarnos más a la población y, sobre todo, trabajar de manera meticulosa con la situación. Soy delegada, pero de momento me vi como mensajera, apoyando a los demás, tomando decisiones rápidas en la propia demarcación.

“Hasta me tocó estar dentro de un área en cuarentena y desde ahí dentro experimenté que se seguía confiando en mí como presidenta del Consejo, la gente me consultaba y contaba conmigo para realizar gestiones, proponer o solucionar situaciones presentadas.

“Fue un trabajo fuerte, arriesgado, extenuante, noble y de mucho aprendizaje, me corroboró la importancia de hablar con los electores, escucharlos, apoyarlos… y de que el día a día es ahí, pegadito a la población, entregándoles el corazón”.

Otras ocupaciones apremian a Yaremy, sin embargo, las posterga por unos minutos para referirse al tercer Proceso de Rendición de Cuenta del Delegado a sus Electores, correspondiente al XVII Período de Mandato, el cual se extenderá hasta diciembre próximo.

“Se pospuso y durante todo este tiempo se adoptaron dos acuerdos por parte de la Asamblea Nacional, como el 121 y el 148 para propiciar que los delegados nos acercáramos más a la población, pudiéramos trazas estrategias que nos permitieran resolver algunos planteamientos con participación popular, porque hoy el llamado es a involucrar al pueblo en la solución de las dificultades.

“Así ha sido, hay cuestiones en los barrios que no requieren de recursos materiales, en las cuales hemos trabajado. Quedan otros relacionados con inversiones de entidades, tales como la Vivienda, Recursos Hidráulicos, Etecsa, Comunales y la Empresa Eléctrica.

“Nos preparamos para llegar a las reuniones con la menor cantidad de insatisfacciones posibles y con un actualizado panorama acerca de la real situación tanto del Municipio como del país debido al bloqueo imperialista, arreciado durante la administración Trump y mantenido con el actual gobierno para asfixiar la economía cubana y crear malestar entre los pobladores; lo cual obstaculiza la solución de varias quejas de los electores.

“Pero es un buen momento para explicarles hasta dónde ha podido llegar nuestra gestión, cuánto más podemos hacer con el concurso de todos en la comunidad y por qué esas empresas u organismos no han podido responder de manera acertada a algunos planteamientos; de ahí la importancia de la explicación oportuna y en el terreno por parte de los directivos, que no deben esperar por las asambleas.

“Hay áreas muy complejas, no solo en 26 de Julio sino en otros Consejos, pero nuestra población es muy voluntariosa, participativa, colaboradora y con ganas de transformar su entorno”.

Yaremy concluyó nuestra conversación sin antes recordar que es hija de trabajadores del Poder Popular, órganos que cuando se fundaron ella tenía seis años, quizá de ahí le viene esa pasión por desandar los vericuetos del barrio, donde vibra la gente y se construye la nación.

 

 

 

Entrevistas Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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