Denuncia impetuosa

Tomado de Internet

Que los muchachos pineros de la Federación Estudiantil Universitaria en la Filial de Ciencias Médicas se concentraran este martes en el portal del cine Caribe de Nueva Gerona en un avispero de batas blancas para rechazar el genocida bloqueo estadounidense contra Cuba, da la medida del compromiso de los jóvenes en la jornada internacional que reclama al imperio poner fin a esa flagrante violación de los derechos humanos de los cubanos.

Estas manifestaciones prosiguieron a la movilización del 30 de mayo cuando centenares de personas volvieron a estremecer las calles de la capital pinera para sumarse a la Tercera Caravana Mundial de Solidaridad con la nación antillana en su lucha frente a esa cruel política, como parte de la jornada global que se extenderá hasta el 23 de junio, cuando Cuba presente en la Onu el informe del impacto asfixiante del cerco económico más prolongado, ya por más de 60 años.

Tanto en aquella ocasión como en esta y otros momentos de ese legítimo reclamo enarbolan las consignas de ¡No más bloqueo!, ¡Cuba no está sola, Abajo el bloqueo!, ¡Bloqueo No, Solidaridad Sí!, ¡Elimina el bloqueo!, con daños cuantiosos e irreparables a todos los sectores por esa hostil e irracional política imperial empeñada en destruir la Revolución y recrudecida con las más de 240 medidas restrictivas impuestas durante la administración de Trump que siguen vigentes en el gobierno de Biden, para continuar el ataque a las fuentes de ingresos del país y obstaculizar su desarrollo.

Más allá de las cifras los daños se constatan en la creciente persecución financiera, provocando el rechazo o negativa de bancos e instituciones internacionales a realizar operaciones con nuestro país, como evidencian el cierre de cuentas y contratos, la constante devolución de transferencias bancarias y cancelación de claves para intercambiar información financiera.

En los últimos meses más de 130 bancos extranjeros han cancelado transacciones con Cuba y se han obstaculizado 315 operaciones, como denunció el foro online Verdades del Bloqueo, desarrollado este martes y que insistió en cómo ese principal obstáculo para el desarrollo aquí sigue siendo esa guerra económica, cuya crueldad es mayor en medio de la covid 19.

Por eso se habla de Cuba frente a dos pandemias, como enunció una reciente Audiencia Parlamentaria visionada por los delegados pineros, que demandó el levantamiento de ese engendro, que en 1963 el escritor Gabriel García Márquez calificó como “una realidad ineludible que había de contaminar hasta las grietas más recónditas de la vida cotidiana y apresurar los nuevos rumbos irreversibles de la historia de Cuba”.

Anacrónico resulta ya ese acoso que igualmente afecta a muchos países por su carácter extraterritorial, y por lo cual desde 1992 la Asamblea General de Naciones Unidas se pronuncia cada año contra ese sistema de medidas coercitivas, reflejado en una votación casi unánime a favor de su eliminación.

Y así volverá a ser con el paso arrollador de la solidaridad a favor de los cubanos y de la justicia planetaria por poner fin a ese cerco de un imperio decadente y huérfano de argumentos que da sus últimos zarpazos de impotencia ante la denuncia impetuosa de pueblos y gobiernos en el orbe.

Como dijera Eduardo Galeano: “Cuba, que tampoco amenaza a nadie, es todavía una obsesión universal. No le perdonan que siga estando, que maltrecha y todo siga siendo”.

Isla de la Juventud Opinión
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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