Denominador común de dos aduaneros

Osvaldo y Cari en plena faena en colaboración con el Minint en Cayo Largo. Foto: Cortesía de los entrevistados

Osvaldo Miranda Viera y Ronny Alberto Arregui Lago tienen varias cosas en común: una experiencia casi similar en la Aduana Socialista Cubana, que este cinco de febrero celebró su 57 aniversario, son trabajadores con resultados sobresalientes, pero lo que más los identifica es su amor y sentido de pertenencia por lo que hacen.

El primero atesora ya 21 años de labor en la entidad, solo dos más que su colega. Ambos, desde puestos diferentes,han formado parte de todo un devenir en la entidad en busca de alcanzar la excelencia en el trato y los servicios al cliente como la primera imagen de Cuba para el visitante.

En 1998 Osvaldo llegó a la Aduana y optó por la especialidad de la técnica canina, motivado por su estrecha relación con los animales, pues fue técnico veterinario. Le asignaron un can y desde entonces ha transitado su carrera en la especialidad de droga.

A Ronny Alberto le motiva la posibilidad de brindar su experiencia en la preparación de las nuevas fuerzas. Foto: Yuniesky La Rosa Pérez

Ronny Alberto arribó dos años después, entró como inspector de aduana y ha cubierto varias posiciones, como inspector de rayos X, operativo de control de los medios de transporte, control de aeronaves, embarcaciones, operaciones de cabotaje y a todas ellas sumó preparar a las nuevas fuerzas que ingresan al sector y garantizan su continuidad.

Para los dos, el secreto de su permanencia en la entidad está en enamorarse de lo que hacen y con los años mayor es el amor.

En los festejos por las casi seis décadas de la Aduana General de la República de Cuba, que nació el cinco de febrero de 1963, al establecerse la Ley de Aduanas dictada por la naciente Revolución, Osvaldo y Ronny Alberto serán congratulados como trabajador integral y destacado del 2019, respectivamente, junto a otros compañeros.

TRAYECTORIA SOBRESALIENTE

Osvaldo, oficial de Aduana de la especialidad de droga, recibirá por cuarta ocasión el sello Honor y Ética, máxima distinción que otorga la entidad, así como las medallas Enrique Hart y Jesús Menéndez en Primer Grado, a lo que suma la condición de Vanguardia Nacional en el 2006.

“Ha sido una labor intensa alo largos de estos años –precisa Miranda Viera– nos subordinamos a la escuela de la técnica canina del Ministerio del Interior (Minint) que rectorea este trabajo de la Aduana. He trabajado yacon cuatro perros,formando un buen equipo lo que ha conllevado a detectar varios casos positivos de droga”.

En el 2019 logró descubrir la presencia de esas nocivas sustancias en siete ocasiones, incluyendo su tráfico.

“Me gusta lo que hago y en especial los animales, a partir de ahí se crea una relación hombre-perro para que todo fluya de la mejor manera. Hay que ocuparse de la comida del animalito, su higienización y buen trato”.

Así lo hace con Cari, la cachorra conla que forma una buena dupla hoy.

“La Aduana de Cayo Largo del Sur tiene la particularidad de que el perro convive con nosotros en la casa, así logramos una mejor relaciónque ayuda a la faena, todo lo contrario si viviese en caseta. Trabajamos con la raza cockerspringer, un can ágil, dócil y muy colaborador”.

Según el reglamento técnico, acogen al perro con unos cuatro meses de edad, comienzan el entrenamiento de disciplina, luego el adiestramiento especializado con el estupefaciente en la escuela y cuando lo gradúan, el animal posee su expediente por una vida laboral de ocho años.

“Nos asignan droga viva para entrenar, sin embargo a diferencia de lo que se comenta en la calle, el perro nunca hace contacto con el narcótico, busca la droga por el olor y la detecta, entonces le ofrecemos un juguete como recompensa, por eso lo hace, la droga al igual que al ser humano le hace daño”.

Cuando el can se jubila la jefatura se lo concede al técnico si lo desea, en caso contrario la instituciónlo cuida, nunca el animal es abandonado.

“De manera constante nos superamos, actualizamos, en el aeropuerto trabajamos con el equipaje y las personas en el chequeo buscamos indicios. En la marina realizamos el sondeo con similar propósitocuando arriban yates, catamaranes o veleros.

“Las personas son receptivas a la hora del trabajo con los perros, sobre todo porque los cocker son nobles, atractivos, amigables, a la gente le gusta, lo que no significa que se desvirtúe su labor”.

EXPERIENCIA Y COMPROMISO

“El aduanero debe mantener un trato de excelencia hacia las personas, pues somos la primera imagen para el visitante. Debe caracterizarnos la amabilidad, integralidad en el trabajo y ser correctos”, así define Ronny Alberto Arregui Lago, Primer Oficial de Aduana, al personal del ramo.

“Mi función hoy es velar porque se utilicen correctamente los medios de detección, que los oficiales encargados de realizar el control de los listados de pasajeros lo efectúen bien, de buscar información adelantada de los viajeros para tener un mejor control en la frontera, así como velar por el cumplimiento y buen quehacer de las áreas que conforman la unidad”.

Señaló que quienes se dedican a cometer actos ilícitos tratan de burlar los sistemas, por eso ellosestán siempre un paso adelante.

“Se han modernizado los sistemas de detección y los de búsqueda de información, elevamos la preparación del personal con diversos cursos durante el año, incluyendo seminarios internacionales en coordinación con la institución francesa La Rochelle, para de esta forma estar a tono con lo que está ocurriendo en el mundo respecto a actividades ilícitas, ya sea el tráfico de drogas u otro tipo de ilegalidad donde también seinvolucrael patrimonio natural o cultural.

“En la medida que pasan los años nos interesamos más por el trabajo, adquirimos mayor experiencia y aumenta el compromiso. Toca también preparar a los jóvenes que se incorporan. En la Aduana aprendemos mucho y elevamos el nivel cultural, por eso nos gusta más”.

La Aduana de la Isla la integran 19 trabajadores y se subordina a Matanzas. Posee una terminal en el polo turístico Cayo Largo del Sur donde radica la mayor cantidad y un punto de control en Nueva Gerona. En Cayo Largo laboran en el aeropuerto internacional Juan VitalioVilo Acuña, la marina internacional y el puerto donde recibenla mercancía del polo; mientras el establecimiento de la capital pinera se dedica solo al control del cabotaje y por la vía postal al despacho y envío de paquetería.

En los últimos días han sido varias las actividades por el aniversario, pero en especial impulsan con el Minint el programa de Cero tolerancia a la droga.

Isla de la Juventud
Yuniesky La Rosa Pérez
Yuniesky La Rosa Pérez

Licenciado en Comunicación Social en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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