Delicadeza y ternura acarician cada hoja

Manos laboriosas garantizan la calidad de la aromática hoja
Foto: Víctor Piñero Ferrat

El tabaco, esa aromática hoja, sigue siendo uno de los principales rubros exportables de la Mayor de las Antillas, de ahí la extensión de su cultivo a diferentes territorios.

Nuestra ínsula también brinda su aporte y las capas que producen, fundamentalmente los cooperativistas, se acercan en calidad a las de vuelta abajo, donde se cultiva el mejor tabaco del mundo.

Así en medio de los avatares producidos por el inestable clima, de sequias interminables y lluvias torrenciales, los tabacaleros pineros exhiben buenos resultados al término del primer semestre de este año.

“Hasta el cierre de junio las tareas de acopio y beneficio se comportan superiores a lo previsto, a pesar de la pérdida de 6 hectáreas por la lluvias”, explica el ingeniero Juan Carlos González Pérez, director de la Unidad Estatal de Base (UEB) Tabaco.

Destacó, además, que “las capas exportables superan en media tonelada los planes acordados”.

La principal dificultad, según el directivo, está en la transportación de las mismas, que en ocasiones tarda más de una semana en llegar a su destino, con afectaciones sensibles en la calidad y por consiguiente en los sistemas de pago a los trabajadores.

DELICADEZA Y DESTREZA EN LA ESCOGIDA

Cuando llegas allí, es como si estuvieras en un panal de abejas, donde laa obreras no paran un instante en una labor decisiva a la hora de garantizar un producto terminado con la calidad requerida, con un perfume femenino acariciando de cada hoja, devenida luego en puros de alta demanda en el mercado internacional.

A pesar de las lluvias estamos por encima del plan. Eduardo
Foto: Víctor Piñero Ferrat

Y es que al decir de Eduardo Suárez Vidal, especialista en producción, el 95 por ciento de la fuerza laboral está compuesta por mujeres, responsables y dedicadas.

“Aquí nada se detiene, y cada uno de los trabajadores es consciente de su compromiso con el país de aportar el máximo para la adquisición de divisas, tan necesarias para el desarrollo y las obras sociales que acomete la Revolución”, significó.

María Levia constantemente chequea la calidad
Foto: Víctor Piñero Ferrat

Ya en el salón encontramos a María Levia Castillo Ortiz, control de la calidad, inmersa en el análisis minucioso de cada paso del proceso para que todo quede como es.

“Trabajamos con mucho rigor, dice, en ello va nuestro prestigio e imagen y aun cuando las lluvias afectaron en algo las capas, hemos materializado lo previsto en estos primeros seis meses del año”, afirmó.

DEMANDA INTERNA GARANTIZADA

Desde hace algunos años no se tienen que traer tabacos de otras partes del país, porque si bien la escogida garantiza los planes de exportación, aquí en la fábrica de tabacos con un colectivo mayoritariamente femenino, hacen que no falte el tabaco en las instalaciones de comercio.

Para Magalys el colectivo realiza un gran esfuerzo
Foto: Víctor Piñero Ferrat

Magalys Pupo Romero es la administradora de esta tabaquería, cuyo colectivo tiene que producir un millón 400 mil unidades para dar respuesta a la demanda territorial.

“Ellas trabajan muy duro, te imaginas esa cantidad hecha uno a uno, pero estoy segura de que cumplirán, ya hemos garantizado en cantidad la mitad del plan”, destacó.

Nadie vaya a imaginar que los torcedores son personas de mucha edad, el promedio oscila entre los 30 y 35 años, muchos jóvenes con talento.

Otro hecho que sobresale aquí son las innovaciones para no parar la producción, y una muestra fue la sustitución del níquel por madera en una de las máquinas cortadoras.

Yureisis, a pesar de su juventud, es una de las más productivas
Foto: Víctor Piñero Ferrat

Sin dejar de hacer su labor, dialogamos con Yureisis Mateo Cantero, una de las torcedoras más productivas y con una experiencia de 10 años.

“Yo sobrecumplo diariamente mi norma, ascendente a los 225 tabacos y al concluir la jornada llegó a las 350 400 unidades”, explica sin dejar de sonreír.

Sin el quehacer de estas mujeres en el área del despalillo no habría tabacos
Foto: Víctor Piñero Ferrat

Siempre se aprende algo en una nueva visita, ahora se que hay un área de despalillo, donde se seleccionan, clasifican y hasta se plancha cada hoja. Sin este departamento no hay tabacos, me aseguran.

El periplo culmina, el ambiente es positivo, el salario es bueno, claro de acuerdo al esfuerzo que todos hacen por materializar sus metas y aportar a la economía del país.

La campaña debe concluir en agosto y ya se trabaja en la próxima con la preparación de las tierras y las siembras de los semilleros, ahora con la contratación a 64 productores, dos más que en la presente y con la seguridad de que la aromática hoja seguirá aportando a la economía e irradiando su olor con fragancia de mujer.

 

Lineamiento 170 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021:

“Impulsar el desarrollo de las actividades tabacalera, cafetalera, apícola, del cacao y otros rubros, para contribuir a la recuperación gradual de las exportaciones. En la producción tabacalera explotar al máximo las posibilidades del mercado externo”.

Otras de la Isla de la Juventud
Pedro Blanco Oliva
Pedro Blanco Oliva

Licenciado en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomado en Periodismo con más de 40 años en la profesión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *