De la responsabilidad individual dependerá la suerte colectiva

Foto: Tomada de Internet

“¡Mijita, estás más perdida que la papa! –le dice y acompaña su saludo con un efusivo beso, como para que no queden dudas de cuánto la extrañó.

La “mijita” de este caso se ríe a carcajadas mientras seca unas gotas de sudor que asoman por su frente y se dispone a fundir a su amiga en un abrazo.

No, no se equivoca, está leyendo el periódico no el inicio de un cuento, aunque esta estampa cotidiana en la que la idiosincrasia del cubano hace de las suyas, es hoy mi ejemplo para demostrar cuánta falta de percepción del riesgo existe aún entre nuestra población respecto a las medidas para evitar el COVID 19.

Si bien es cierto que en el país se extreman las precauciones para evitar la trasmisión de la enfermedad y si se diera el caso, controlarla, para nadie puede ser noticia que nuestra principal arma es la prevención.

Sin ánimos de crear pánico, sí es necesario hacer entender que la amenaza es muy real. En la actualidad cerca de 110 países han reportado casos –más de 110 000– mientras el número de fallecidos a nivel global supera los 4 000 y ya está considerada por la Organización Mundial de la Salud como una pandemia.

Una vez que ha tocado el territorio cubano, como tempranamente informaron los medios oficiales y sin pecar de alarmistas, es imprescindible estar alertas, pues aunque los primeros pacientes reportados como positivos y sus contactos están bajo vigilancia esto demuestra que puede seguir surgiendo situaciones similares en otras provincias.

Entonces, toca sacar una pequeña cuenta, mientras en China se emplean drones para la limpieza de estaciones y aeropuertos, en Cuba el bloqueo afecta a diario servicios imprescindibles como el transporte y a consecuencia se ven las abarrotadas guaguas en las que a duras penas se puede respirar; las colas para adquirir productos de aseo o pollo son también inevitables, resultado: en este caimán están las condiciones propicias para una propagación a velocidad vertiginosa.

Hago particular énfasis en nuestra Isla, donde las aglomeraciones vienen casi como sinónimo de los carnavales que este fin de semana tienen lugar.

Es entonces que acciones básicas como un correcto lavado de las manos –durante al menos un minuto– se vuelven grandes aliados.

Igual sucede con la inocuidad de los alimentos de la que tanto se ha hablado en los últimos tiempos y, para completar el cuadro, las charlas educativas en centros laborales, educacionales y Comités de Defensa de la Revolución (CDR).

De la responsabilidad individual dependerá la suerte colectiva, como afirmó el doctor Jorge Luis Vázquez Cedeño, encargado del programa de la capacitación sobre este virus en empresas y entidades del territorio.

TODA ALERTA ES POCA

Según el galeno las estadísticas vaticinan que de hacerse efectiva la entrada del COVID 19 en la Isla de la Juventud, un 35 por ciento de los más de  84 000 habitantes podrían infectarse, de ellos un 20 por ciento necesitar ingreso hospitalario y de estos un diez por ciento ser ventilados en las terapias intensivas.

Es en este caso donde se aplica ese viejo refrán de que todos los caminos conducen a Roma pues, aunque Cuba es productor de uno de los medicamentos más efectivos en la cura de la enfermedad –el Interferon beta– y cuenta con un Sistema Nacional Salud de Pública capacitado para enfrentarse al más desafiante escenario, la  educación y sensibilidad de la población constituyen la principal fortaleza en pos de mantener bajo control la situación.

Cómo podemos lograr este objetivo es también un reto dado que, en tiempos de fake news uno ya no siempre sabe qué creer cuando a diario aparecen informaciones mal concebidas. Por ello nuestros medios de comunicación nacionales, así como el sitio web Infomed y la aplicación Apklis sobre coronavirus pueden ser herramientas útiles para estar al día con las noticias de forma segura.

APUNTES IMPORTANTES

Por lo pronto ¿qué es verídico?, que el coronavirus no es un “invento” de ahora; aunque el COVID 19 es una enfermedad muy reciente por lo que no se conoce todo al respecto, otros coronavirus en 2002 y 2012 (SARS CoV y MERS CoV respectivamente) causaron brotes con una tasa de mortalidad incluso más alta que este que nos afecta hoy, con la diferencia de que tuvieron una menor trasmisión.

Otro punto que debemos tener en cuenta es que aunque el rol de los medios ha sido esclarecedor en muchos casos, también se ha jugado con la ansieda asintomático, por lo cual una identificación rápida es tan importante como ser disciplinado y saber que si presenta alguno de los síntomas más conocidos –fiebre, tos seca y dificultad respiratoria–, además de consultar a un médico, debe tratar de aislarse de otras personas para evitar ponerlos en riesgo.

Prevenir es todo cuanto podemos hacer por ahora, pues aunque distintas naciones trabajan en ello, aún no hay vacunas contra el COVID 19.

Y se presta este momento para hacer un llamado a no viajar a menos que sea imprescindible, en particular los cuentapropistas que salen a buscar ropa y otros artículos para su comercialización aquí, ya que más de 13 países de nuestra área geográfica apuntan casos de la enfermedad y representan un peligro ambulante.

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Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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