De la ciencia al pueblo

Interactuar con mascotas es de las iniciativas más gustadas
Foto: Yesmani Vega

Puntal en el desarrollo local y de comunidades ha sido siempre la universidad cubana; en ella se forman profesionales competentes y comprometidos con la construcción del socialismo, defienden la investigación científica y la formación como un proceso continuo y generan y sistematizan conocimientos, tecnologías y experiencias desde las distintas carreras.
La cultura física y el deporte en los últimos años han contribuido al mejoramiento de la calidad de vida en la población y en los últimos años gana adeptos.
Bajo estos presupuestos el Victoria llegó a la Universidad Jesús Montané Oropesa de Isla de la Juventud y allí indagó en cómo han logrado llevar adelante una labor tan importante para la salud y el bienestar del cuerpo.
De la ciencia

Crispin, vicedecano de Investigación y Postgrado
Foto: Yesmani Vega

Luego de subir y bajar en varias ocasiones –un ejercicio matutino que al parecer necesitábamos– pudimos contactar con el Doctor en Ciencias Douglas Crispin Castellanos, vicedecano de Investigación y Postgrado de la facultad de Cultura Física, y en su oficina, como quienes reciben una clase magistral, escuchamos atentamente.
“Como carrera universitaria es eminentemente pedagógica y su función es graduar licenciados que promuevan actividades físicas y deportivo-recreativas para niños, adolescentes, jóvenes, adultos, embarazadas y personas de la tercera edad.
“Se trata de un egresado que debe ser capaz de satisfacer necesidades de desarrollo físico, práctica deportiva comunitaria o alta competencia, no solo para propiciar el ocio activo y la recreación, sino también para divulgar prácticas con fines profilácticos y terapéuticos”.
Desde su apertura como filial en el año 1987 y hasta la actualidad la referida disciplina ha graduado a más de un millar de profesionales; en los últimos cinco años han sido más de un centenar y medio, según datos ofrecidos por esa facultad.
“Con el tiempo –continuó Crispin Castellanos– perfeccionaron los conceptos, las formas y los modos de actuación; a la vez que contamos hoy con profesionales mejor preparados, lo cual es posible gracias al empeño de un claustro de 35 profesores: cuatro Doctores en Ciencias, 19 Máster y Especialistas y 20 Titulares, Auxiliares y Asistentes, según categoría científica.
“De esa manera los estudiantes son preparados en diferentes condiciones, tanto de atletas, como de entrenadores, árbitros y jueces, directivos y promotores, en cuyos respectivos escenarios asumen posiciones éticas que se correspondan con las aspiraciones e intereses de la comunidad”.
Y si bien el pueblo se ha convertido en protagonista de ese accionar: ¿de qué manera llega la universidad a él?
“La facultad –explicó– trabaja en cuatro proyectos cardinales, ellos son Acciones deportivas recreativas para el trabajo de extensión universitaria, Proyecto Cultural Cátedra de Estudios Olímpicos en Isla de la Juventud, Actividad física para mejorar el estilo de vida en adultos mayores obesos y Estudio sobre el comportamiento cinemático de las combinaciones en el judo de Isla de la Juventud.
“Por supuesto que también con la integración de un grupo de alrededor de 55 estudiantes, los cuales participan en las intervenciones realizadas en los consejos populares donde se llevan a cabo”.
La práctica
Uno de esos jóvenes universitarios es Dayán Martín Cruz Velázquez, quien cursa el segundo año de la carrera Licenciatura en Cultura Física; al egresar él al igual que sus compañeros podrá desempeñarse en cuatro esferas de actuación: la Educación Física, el Entrenamiento deportivo en todos los deportes, la Rehabilitación y la Recreación.

Dayan es ejemplo del vínculo de los estudiantes con los proyectos de investigación científica
Foto: Yesmani Vega

Mas, para llegar a estas metas es primordial prepararse desde temprano en la casa de altos estudios, por eso –como dijera Dayan– “la universidad está estrechamente vinculada a los proyectos comunitarios, incluso en otras esferas educativas y pedagógicas.
“Así –comentó Cruz Velázquez– realizamos las actividades con un enfoque que responda a las problemáticas del ciclo olímpico en que nos encontremos, en este caso, del 2017 al 2020.
“A partir de ahí se desprenden las intervenciones, la mayoría de ellas en la comunidad, donde interactuamos con las personas de distintos barrios o zonas residenciales, tanto de la zona rural como de la ciudad, con variadas opciones recreativas”.

Promover la actividad física en la comunidad es una de las tareas de los profesionales de este ramo
Foto: Yesmani Vega

Pero, además de la práctica, los estudiantes se preparan en otras direcciones: “Igualmente –subrayó el joven– presentamos investigaciones en eventos locales, nacionales e internacionales, por ejemplo estuvimos en el más reciente: la VIII Convención Internacional de Actividad Física y Deporte (Afide 2019)”.
Atendiendo los tres procesos sustantivos de la universidad: investigación, formación y extensión se desempeñan los estudiantes de esta facultad, quienes deben, según Dayán, elevar su participación en los proyectos que lleva a cabo la facultad.
“Ese es el problema mayor que enfrentamos hoy, considero que tal vez existe un grupo que no se siente totalmente motivado, cuando ello contribuye en gran medida a nuestra formación.
“Asimismo –concluyó Martín Cruz– la aceptación de la comunidad va en aumento, la población ha ido adquiriendo cultura y nosotros aportamos ciencia en ese sentido, pues el pueblo tiene el derecho y la necesidad de un ejercicio físico de calidad y adquirir conocimiento acerca de su importancia”.
Necesidad del pueblo
Como término moderno, la cultura física incluye diversas ciencias y tiene como centro la práctica del ejercicio físico para el desarrollo cada vez más integral del hombre y la garantía de su salud, lo cual deviene actividad imprescindible en las comunidades ante las actuales tendencias sedentarias.
A diferencia de prejuicios aún existentes, el deporte contribuye al enriquecimiento espiritual y se torna eslabón fundamental su integración al desarrollo de las políticas sociales, por su fuerte impacto en la psicología social, en especial en la juventud.
En esencia, se trata de una labor que debe fortalecer de manera creativa estilos de trabajo adecuados para continuar educando individuos altamente comprometidos con la humanidad, dispuestos a propiciar riquezas materiales y espirituales, fomentar prácticas saludables y mejorar la calidad de vida de la población.

Arrancada 2019
Casandra Almira Maqueira
Casandra Almira Maqueira

Licenciada en Estudios Sociocultural en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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