De hermano a hermano: la música y la vida (+FOTOS)

Fotogramas del audiovisual “De hermano a hermano”

Lo que más me gustó del Concierto homenaje a Adalberto Álvarez que acaba de presentar su hermano Enrique Álvarez y la Charanga Latina es que, al menos a quienes nos asomamos a los 40, nos lleva directamente hasta la remembranza y de ahí a la conciencia de cuántos pedacitos de la vida estuvieron tocados por la música del Caballero del Son.

Luego, viene la suerte de regalarles a las nuevas generaciones un descubrimiento necesario: ellos también pueden gozar con lo que nosotros bailamos. La buena música es eterna.

Finalmente, la familia, ese núcleo que se estrecha con el amor y el dolor, donde lo que no se hereda se aprende, la familia con lágrimas en los ojos obligándolo a permanecer vivo, me hace pensar que, dónde quiera que esté, habrá vuelto a cantar su son el Caballero.

El concierto…

Tiene una duración de 57 minutos. Fue producido por la casa discográfica Bis Music. La dirección general es de Enrique Álvarez, mientras que su hijo Lázaro Enrique asumió la dirección musical y José Manuel García estuvo a cargo del audiovisual.

Entre los temas se incluyen hitos de la trayectoria musical del maestro Adalberto. “Si no vas a Cocinar”, “Una mulata en La Habana”, “El regreso de María”, “La novia de un amigo mío”, “Qué te pasa mami” o “El baile del toca toca”, se confabulan para llevarnos en un recorrido sonoro que a ningún cubano le será ajeno.

La sorpresa llega con Mi son, la primera obra de Adalberto Álvarez, compuesta para la Orquesta Típica de la Escuela Nacional de Arte en 1969 y que su compañero de entonces, José luis Cortés, El Tosco, contribuyó a reconstruir y montar para su estreno en este material.

Los realizadores destacan que fue un proyecto que se concretó en tiempo récord y usted notará la clave para lograrlo: la bomba que late en cada canción y en cada entrevista, desde la familia, reunida entorno a este homenaje, hasta invitados como José Luis Cortés, Maykel Dinza y El Noro.

Sobre la selección de los temas y sus intérpretes, Enrique Álvarez expresó: “Lo más importante era escoger el repertorio y ver qué se le daba a cada cantante. Quise que fueran valores jóvenes. Esos que cantan ahí son todos brillantes, defendieron la obra a capa y espada y lo hicieron muy bien”.

Enrique fue buscando intérpretes que tuvieran condiciones o características vocales y expresivas similares a  quienes asumían originalmente cada tema.

Lázaro Enrique, sobrino de Adalberto, agradeció a “todo el que puso un granito de su corazón” y aseguró: “Para mí y creo que para mi padre también, es la obra más importante de nuestras vidas, porque la carga sentimental que tiene esto es insuperable”.

La familia…

Entre sones, la armonía de la sangre:

Enrique Álvarez (hermano): Mi hermano nació músico, mi hermano nace un 22 de noviembre del año 48, que es el día de Santa Cecilia, la patrona de los músicos. (…) Para mí, mi hermano fue lo más grande de la música popular bailable actual”.

Luis Orlando Álvarez (hermano): Vivía con el orgullo de ser el hermano del director de Son 14 y siempre mi ídolo fue Adalberto. Tuve mi sueño de niño de decir: un día yo quisiera trabajar con él… (…) Hasta el día de hoy tuve la dicha de estar 26 años al lado de Adalberto”.

Lázaro Enrique Álvarez (sobrino): “Él siempre ha sido un referente y creo que ese fue uno de los premios más grandes que me regaló la vida: un músico tan grande, tan inmenso para todos los seguidores de la música cubana, tenerlo cerca, creo que es un gran regalo…”

Dorgelis Álvarez (hija): “Yo creo que él es alguien inolvidable (…) yo siempre digo que mi mayor orgullo en la vida ha sido que mi padre fuera mi padre”.

Brayan Álvarez: “Yo pienso que cuando se hable de Adalberto Álvarez en la música cubana va a entrar mucho en qué tiempo estemos hablando, puede que ahora se esté hablando en presente y tengamos una idea de lo que significa y significó Adalberto Álvarez para la música cubana, pero cuando

estemos hablando de aquí a treinta cuarenta años, nos vamos a dar cuenta realmente de la obra y el trabajo que hizo toda su vida por mantener el son cuando lo cogió que nadie apostaba por el son el lo defefendió”

Con el Caballero, para el bailador

Es un regalo de cumpleaños para el Caballero y desde él, también para su público. Este y otros homenajes musicales que se han presentado por estos días son la muestra de que Adalberto está vivo con el son y que nadie piensa dejarlo ir.

En palabras de su sobrino Lázaro: “Es para que la gente lo baile porque fue lo que mi tío sembró. Mi tío sembró cubanía, sentimiento, un legado que ahora nos toca a nosotros defender.”

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