DÍA INTERNACIONAL DE LA FAMILIA

Cuna de humanismo y nación

Este 15 de mayo, Día Internacional de la Familia, vuelve a poner a este núcleo en el centro de atención mundial, en un escenario marcado por la pandemia, cuyo enfrentamiento alecciona la importancia de invertir en políticas sociales que protejan a personas y grupos más vulnerables, como prioriza Cuba con avanzados laboratorios en diversos lugares, varios candidatos vacunales hechos en casa y su aplicación sanitaria a todos.

La celebración coloca en contexto su papel fundamental como unidad básica de la sociedad y promueve una mayor comprensión de sus funciones y problemas, la necesidad de protegerla, ayudarla y asegurar el bienestar de sus miembros.

Son las familias quienes se llevan la peor parte de la crisis mundial, se ven obligadas a proteger a los miembros, de cuidar de sus hijos que no pueden asistir a la escuela y continuar con sus responsabilidades laborales, ha subrayado la Onu al respecto.

Por eso es imperativo dar el mayor apoyo a aquellas con más necesidades, con afectación en los ingresos, que tienen niños pequeños, personas mayores o con discapacidad a su cargo.

En ese sentido el país destina millonarios montos del presupuesto del Estado para la construcción o reparación de viviendas para las madres con tres hijos o más menores de 12 años como parte del Programa de Atención a la Dinámica Demográfica, que no se detiene.

Las conductas saludables en su seno son esenciales en la protección de la enfermedad y contribuyen a reducir el riesgo de problemas de salud que afectan a sus miembros, de ahí que constituya eslabón clave contra la covid 19.

Tanto se ha ensanchado aquí la dimensión social de ese núcleo natural que rebasa los patrones convencionales. Es el pariente de sangre, el vecino cercano, los amigos y aquellos que por alguna razón permanecen lejos.Una manera peculiar de convivir con los seres queridos y que nos distingue de linajes similares en el orbe.

Tampoco la de ahora es igual a la de los abuelos, hoy es fuente de valores, oportunidades y una gran unidad productiva, con varios de sus integrantes como cuentapropistas y en la cual hasta las amas de casa cuentan, porque a la vez que cuidan a los hijos, también lo hacen con los ancianos, para que puedan trabajar otras personas del hogar.

La Revolución le presta especial atención, ahí está el Código de Familia (Ley 1289 de 1975), al cual se le hacen propuestas de modificación que serán sometidas a aprobación, para ponerlo a tono con los nuevos y venideros tiempos.

Diversos y únicos somos en ese ámbito los cubanos, para quienes la familia continúa siendo ese motor que compulsa sentimientos humanistas y el mutuo apoyo entre las personas.

De hecho la nación se ha convertido en una familia desde los inicios de la covid 19: médicos devenidos protectores paternales de enfermos, personal sanitario que deja su hogar para salvar vidas, galenos que se arriesgan en otras latitudes con humanismo sin par porque tienen el pleno respaldo de una y muchas familias a la vez.

Isla de la Juventud
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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