Cubanos celebran tradicional ceremonia en sitio fundacional de La Habana, esperando el aniversario 500 de la ciudad (+ Fotos)

Aún bajo la llovizna, los habaneros comenzaron a dar las tres vueltas rituales y pedir deseos en torno a la ceiba que se levanta en el Templete. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Al sonido de las campanas, poco después de las nueve de la noche de este viernes, 15 de noviembre de 2019, los niños partieron desde el Palacio de los Capitanes Generales. Hicieron el tradicional paseo anual con las Mazas del Cabildo hasta el Templete, sitio donde se celebraron la primera misa y el primer cabildo que en 1519 dieron fe de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana, que este sábado 16 cumple 500 años.

En el sitio donde encontró su asiento definitivo La Habana, el doctor Félix Julio Alfonso López, profesor titular del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, habló a quienes concurrieron a la ceiba y comenzó sus palabras rindiendo homenaje al Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal.

“‘Que bella es mi ciudad’, le hemos escuchado decir con incansable pasión a uno de sus hijos predilectos, Eusebio Leal Spengler, la criatura más perseverante y batalladora por que no se pierda la esperanza y la fe de los habaneros, el creador de esa utopía maravillosa que es la ciudad restaurada, conservada, limpia y hermosa”, dijo el también vicedecano del Colegio de San Gerónimo.

“Mis palabras no serán sino un homenaje a su presencia inmanente, inseparable de este magnífico ritual de darle tres vueltas a la ceiba para pedir bienaventuranzas y fortuna. Como él lo presagió bajo una fina llovizna hace exactamente un año: “Permita la providencia que en esta misma fecha y a esta misma hora, podamos estar reunidos aquí para celebrar el medio milenio de La Habana’.

“Y aquí estamos contigo, Eusebio, junto a la obra inmarcesible que durante más de medio siglo tú has realizado, para ennoblecer la ciudad y con ella, a Cuba.

“La Habana originaria, San Cristóbal, fue fundada a mediados de 1514 en un lugar no precisado de la geografía del occidente de Cuba, y resultó, como muchas otras en el continente, una villa trashumante, que se movió hacia el norte, hasta las cercanías del chorro que formaba el río que los aborígenes llamaban Casiguaguas y los españoles bautizaron luego como Almendares.

“Encontró asiento definitivo, según una arraigada costumbre, el 16 de noviembre de 1519, al pie de una tupida ceiba, guardiana de la tradición y la memoria de la ciudad. Allí se celebraron la primera misa y el primer cabildo, según se observa en los preciosos lienzos, como los imaginó el pintor francés Juan Bautista Vermay.

“El nombre compuesto de Cristóbal y Habana, recoge la tradición cristiana del santo de Capadocia y se une, en admirable sincretismo, con el nombre aborigen del cacique Habaguanex”, afirmó.

Que el 500 aniversario no sea una meta cumplida, sino un punto de partida para alcanzar nuevas realizaciones y un desafío permanente para la imaginación y la utopía por una ciudad mejor. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Ante la presencia de pobladores habaneros, visitantes y de autoridades entre las que se encontraban Luis Torres Iríbar, primer secretario del Partido en La Habana, y Reinaldo Zapata, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Félix Julio Alfonso López recordó la convocatoria hecha en 2018 por Leal para recibir los 500 de La Habana con un nuevo rostro.

“Hace exactamente un año, en este mismo lugar, el Historiador de la Ciudad nos convocaba a consumar todos los esfuerzos posibles, y hasta los imposibles, para restañar las heridas causadas por el devenir inexorable de cinco siglos. Y así ha sido, la capital se ha levantado como una gigantesca multitud de compromiso y entrega sin límites. Hombres, mujeres y hasta los niños han trabajado sin descanso, y no ha quedado un solo lugar de La Habana que no haya sido embellecido o renovado.

“Los grandes monumentos históricos han sido restaurados, los mármoles y bronces de las estatuas han vuelto a brillar como el primer día, las hermosas avenidas se han abierto iluminadas, y se han construido nuevas viviendas, escuelas y centros de salud o de recreo, en beneficio de una población que, originaria de ella o venida de todos los confines de la Isla, la ha hecho suya, y ha fundado aquí su hogar y su familia. La Habana crece, vive, canta, baila y sueña”, destacó.

En el sitio fundacional de “la ciudad donde se proclamó el carácter socialista de la Revolución cubana y donde innumerables veces el pueblo acudió a la Plaza para dar su apoyo a la Revolución y a Fidel”, Alfondo López subrayó que “ni amenazas ni bloqueos han podido quebrantar la voluntad ni la alegría del pueblo que recibió con júbilo la revolución victoriosa, que se fue a los campos a alfabetizar y a cuidar la salud de los que nada tenían”.

“Quiero terminar estas palabras recordando el mandato que nos han pedido Eusebio, el Partido y el Gobierno de la capital y del país: que el 500 aniversario no sea una meta cumplida, sino un punto de partida para alcanzar nuevas realizaciones y un desafío permanente para la imaginación y la utopía por una ciudad mejor. La joven dama que cumple 500 años y todos sus habitantes así lo merecen”.

El cielo de La Habana se iluminó con miles de fuegos artificiales. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Terminada la ceremonia, precedida por un fuerte aguacero, un colorido espectáculo de fuegos artificiales desde la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña sirvió también para dar la bienvenida a la fecha del 16 de noviembre.

Fue entonces que miles de personas, muchas con sus atuendos religiosos, comenzaron aún bajo la llovizna a dar las tres vueltas rituales y pedir deseos en torno a la ceiba que se levanta en el Templete.

La edificación de estilo neoclásico fue inaugurada en 1828 durante el gobierno del capitán general Francisco Dionisio Vives (1823-1832), junto a la columna conmemorativa mandada a construir por el gobernador Francisco Cajigal de la Vega en 1754 cuando ya no existía la ceiba a cuya sombra, según la tradición, fue fundada la villa.

Este año la arraigada costumbre tiene un significado especial, pues se celebra esperando los 500 años de la capital cubana. Al árbol protegido regresaron hoy sus hijos, para “que no perezca en lo porvenir la buena fe habanera”.

La Habana encontró asiento definitivo, según una arraigada costumbre, el 16 de noviembre de 1519, al pie de una tupida ceiba, guardiana de la tradición y la memoria de la ciudad. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Cientos de habaneros acudieron este 15 de noviembre de 2019 al Templete, sitio fundacional de su ciudad. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

El cielo de La Habana, 15 de noviembre de 2019. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

¡Felices 500, Habana! Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

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