Cuba avanza sin terapias de choque

Raul Castro.
Foto: Estudios Revolución

Durante años, Joaquín González Machado esperó de manera paciente a que llegara su hora. A pesar de ciertas recomendaciones de familiares y amigos para que abandonara la profesión de educador y su querida vocacional Ernesto Che Guevara, de Santa Clara, él persistió en quedarse porque nunca perdió la confianza en que, en cuanto el país pudiera, su salario iba a crecer.

De igual manera, Jesús Cabrera Andrade, un veterano que recibía una pensión que rondaba los 300 pesos, ahora será beneficiado con un aumento que contribuirá a mejorar la situación en el hogar. «En nuestro caso, cualquier ayuda siempre será bienvenida. Este dinerito, más lo que recibe mi esposa como jubilada y algo que me aporten los hijos, resultan una ben­dición».

Como Joaquín y Jesús, son millones los cubanos que agradecen el gesto del Gobierno de incrementar el salario en momentos bien complejos para la economía, a causa del recrudecimiento de las medidas de bloqueo y otras razones conocidas.

La aprobación del reciente incremento salarial forma parte de una política que ha seguido la Revolución de proteger a su gente en las más adversas circunstancias. Dicho comportamiento ha tenido muchísimas expresiones en estas seis décadas: cuando hubo ciclones, inundaciones, accidentes y otros fenómenos adversos, ahí han estado en primera fila los principales dirigentes del país, dando la cara y trazando políticas para que nadie quedara desamparado.

En el tema salarial, aunque no siempre ha sido posible complacer los reclamos de los trabajadores respecto a este asunto, por determinadas circunstancias, sobre todo de índole económico, en la voluntad del Gobierno siempre ha estado la búsqueda de alternativas para resolverlo.

No debe olvidarse el escenario en el que se ha desenvuelto nuestro proceso emancipador, asediado por la potencia del norte, que no ha dudado un instante en establecer políticas como la Ley Helms-Burton, con el fin de asfixiarnos económicamente, a lo cual se unen los frecuentes desastres motivados por ciclones y otros fenómenos, y la reconocida ineficiencia de muchos sectores, que también han conspirado contra la voluntad de crecer y satisfacer las justas demandas de la población.

No obstante, son varios los pasos dados en medio de complejos contextos para mejorar la calidad de vida del pueblo, los cuales abonaron el camino para el último incremento salarial anunciado por la dirección del país, y que no será el definitivo, porque como expresó el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, cuando las condiciones lo permitan deberá aprobarse una nueva reforma, mucho más integral y abarcadora.

Foto: Granma

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