Cuando el arte es tu sueño

Foto: Yoandris Delgado Matos

Muchos me habían hablado de ella, pero aun así quedé impactada con su persona. A sus 78 años, ni la huella de la edad la delata. Naín de la Caridad del Pozo Llanes es una mujer con autonomía, elegante, presumida, carismática y práctica.

Proviene de una familia cuyo espíritu revolucionario siempre ha estado presente. “Cuando la dictadura de Gerardo Machado, pertenecíamos al Partido de Eduardo Chibás y colaborábamos con el movimiento revolucionario. Mi mamá no sabía nada, pero yo ayudaba a mi papá. Un día me mandaron a entregar un paquete y pasé tremendo susto porque revisaron la casa y yo tenía el encargo escondido en el escaparate, gracias a Dios, pude entretener a los guardias con un cafecito y no continuaron su búsqueda, sino…

A ESE TRIUNFO LE DEBO LA VIDA

“Al llegar Batista todo fue diferente; nos descubrieron y nos pusieron en una lista, donde estaban todos los revolucionarios para matarlos y mi familia estaba ahí; si no llega a triunfar la Revolución, yo no estuviera contando esta historia, a ese triunfo le debo la vida”.

Además de apoyar a la causa revolucionaria, a su familia le gustaba el arte. “Mi mamá tocaba piano y uno de mis primos, pintor por cierto, decoró durante muchos años la escenografía del ballet de Alicia Alonso y yo desde pequeña, me dedico a escribir y pintar por herencia”.

Confiesa no haber podido ejercer una de estas dos profesiones, “Me gustaba pintar, pero escribir me fascinaba. Tuve la oportunidad de trabajar como escritora para Radio Rebelde, cuando Mirta Muñiz revisó una novela escrita por mí, pero mis padres se opusieron y decidí dedicarme solo a la pintura.

“Comencé mis estudios en una escuela particular, después paso la de Artes Plásticas San Alejandro, en La Habana. Aquí recibo los contenidos del último año y me presento a una prueba de suficiencia, en la cual obtengo satisfactorios resultados y el título.

“Una vez graduada, me pusieron a escoger entre las artes plásticas o la escultura y elegí la primera; como me gusta tanto el diseño de vestuario, sobre todo el de espectáculo, no dudé al elegir. Después paso un curso de diseño de teatro y trabajo como diseñadora durante tres años en Orientación de la Moda, donde radica hoy la revista Mujeres”.

OPORTUNIDADES DESAPROVECHADAS

Naín se vio obligada a abandonar su profesión por amor. “Estuve diez años como cajera en una tienda de ropa porque me enamoré de un hombre mayor, cuyos celos llegaron a tal punto de no poder laborar en nada relacionado con el arte. Luego unas amistades de él me ofrecieron trabajo y empiezo en una Empresa de la Industria Ligera, en el diseño de vestuario.

“Al tiempo, unas diseñadoras alemanas me escogen para trabajar en su país, pero otra vez pierdo la oportunidad por causa de mi esposo; entonces acepto una oferta en el Instituto Cubano de Radio y Televisión donde diseñé vestuarios para el programa De todo como en boticas, hasta volver a la Empresa, en la cual me jubilé con 47 años y 27 de quehacer”.

Cuenta no haber terminado aquí, luego de retirarse comenzó a hacer exposiciones y a colaborar con la Casa de la Cultura de Arroyo Naranjo, decorando cuartos para niños y piñatas de cumpleaños.

ISLA DE AMOR Y REFUGIO

“A los dos años de enviudar, conocí a mi actual relación, con la cual llevo 20 años. Él comienza a hablarme de la Isla y como pintora al fin, pensé en dibujarla o escribir algo sobre ella. Al llegar aquí, me quedo maravillada al ver la tranquilidad, los paisajes, el poco tráfico; bueno, todo muy diferente a La Habana”.

Esta habanera de nacimiento y pinera por adopción, encontró en la Isla el amor y un refugio para continuar desbordando su imaginación. “Aquí soy feliz, me siento a escribir y pintar de vez en vez. Me gusta mucho trabajar con el mar, el amor y la naturaleza. Además, tengo a mi lado, un compañero dispuesto a apoyarme en todo lo relacionado con mi carrera artística y esto me da mucho ánimo para seguir adelante, sin importar la edad.

“Hace poco ayudé a un carpintero de la comunidad, haciéndole un diseño más económico para ahorrar material; le propuse un modelo de escaparates, adornados con pajillas de sillones de madera y le ha ido muy bien; siempre es bueno poner en práctica una profesión para ayudar a los demás”.

Naín ha sido protagonista de varias exposiciones, “Hice una sobre las plumillas de la religión yoruba y tengo previsto para años próximos, publicar algunos de mis escritos, así como presentar en La Habana trabajos relacionados con el ave fénix y la naturaleza.

“A mis nietos les gusta la pintura, quién sabe si algún día la ejerzan como yo, porque el arte es un don del cielo, algo natural a través del cual se puede trasmitir un mensaje. No se debe renunciar jamás a una inclinación artística, porque cada persona lleva su magia por dentro y lo más triste, es un artista frustrado”.

Cultura Entrevistas Isla de la Juventud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *