Con Fidel y la musa

Foto: Damarys Bravo González

Fidel Alejandro Rivas Leyva tiene coincidentemente el nombre del Comandante y por cosas de la vida, el don de componer décimas. En ocasiones, las recita en una que otra actividad cuando lo invitan.

Vive en el Consejo Popular Juan Delio Chacón y guarda con cariño, en una hoja de color amarillo, seis de ellas donde refleja su inspiración en el Caguairán Mayor tras su deceso.

Cito una de ellas:

El imperio quiso verte/ sin ideas y sin vida/ como una causa perdida/ en los brazos de la muerte/ pero tú sigues más fuerte/ quía de los que te quieren/ los millones que prefieren/ continuar en la pelea/ porque tú eres una idea/ y las ideas no mueren.

Aunque es jubilado del Ministerio del Interior, a sus 79 años, trabaja como barrendero en dicho reparto.

“Sí, así es, lo hago porque todavía me siento con fuerzas para barrer las calles y desde horas tempranas estoy en funciones”.

Él es de esos hombres inquietos que siempre busca algo para hacer. No solo se conforma con escribir y mantener limpia cada cuadra, además tiene una pequeña parcela la cual nombró El desvelo porque es allí donde dice llegarle la musa:

Al imperio hemos vencido/ en la batalla de ideas/ porque no existen tareas/ que el pueblo no haya cumplido/ siempre firme y dirigido/ por ti y por tu optimismo/ derrota al imperialismo/ en el combate más duro/ para lograr un futuro/ de paz y con socialismo.

“Tengo más, son muchísimas”, dijo orgulloso.

Luego me mostró un libro, cotejado por él, donde están plasmadas todas las décimas que ha compuesto.

“Fidel es mi ídolo, lo tengo siempre en mi mente y corazón como alguien insustituible, siento satisfacción porque nos dejó su ejemplo”, dijo con agrado.

Fidel Alejandro Rivas manifiesta, igualmente, que su vida es un eterno homenaje a Fidel y con orgullo dice honrar su nombre a cada instante.

Lo incluye en sus letras junto a otras personalidades como Martí, Camilo, el Che, quienes también hicieron historia.

Esa tarde reveló su inspiración para escribir a los campesinos, el campo, el bohío y hasta a la guitarra, además compartió conmigo algunos recuerdos del pasado traducidos en profundas poesías.

Isla de la Juventud
Damarys Bravo González
Damarys Bravo González

Especialista de Posgrado en Educación Superior. Licenciada en Literatura y Español en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud

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