ANIVERSARIO 62 DE LA RADIO PINERA

¿Cómo nació Radio Caribe en la Calle?

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Llegaron cuando concluyó la salida al aire del programa. Eran dos hombres y una mujer no muy afables, por cierto; tres funcionarios de alto rango. “Los compañeros son… del Comité Central”,  –los presentó Pedro López Cerviño, el director de la Emisora.

Nos saludaron con un ligero apretón de manos.

“Vienen por el programa de ustedes… –explicó Cerviño, pero se corrigió de inmediato: …de nosotros”.

Nunca fue jefe capaz de esquivar el cuerpo. Así era él.

Uno de los visitantes, el más joven, inició el diálogo: “Escuchamos el programa… lo monitoreamos a lo largo de toda su trasmisión. Y nos pareció ágil, fresco  y bien diseñado. ¿Quién elaboró la Carta de Estilo?”

Los otros dos creadores, Cerviño y yo, levantamos la mano a un tiempo.

El hombre sonrió.

Cerviño sonrió también, algo confuso abrió una gaveta de su buró, extrajo un file y se lo tendió. El segundo hombre del grupo, un mulato de brazos muy largos, lo tomó en sus manos.

Nos sabíamos su contenido de memoria: “Un programa diseñado para recibir los planteamientos de la población, verificarlos y darles respuesta inmediata en la voz de quienes tienen la responsabilidad de cumplir y hacer cumplir tal encargo social”.

“¡Sáquele  tres copias!” –indicó la mujer que hasta entonces no hablara, y se lo devolvió a Cerviño. Entró la secretaria, y dejó un termo junto a las tazas para café.

“A lo largo del programa… –continuó el más joven–  consultamos a los oyentes. Y su respuesta… ¡fue muy buena!”

“Nos preocupa solo una cosa  –dijo ahora la mujer, sin dudas la jefa del grupo: ¿Y si se nos va la mano? Un programa así… es totalmente nuevo para la radio cubana. No hay experiencia. Es poner a moverse una fuerza muy poderosa.  Y eso puede ser… en el mejor de los casos, contraproducente. ¿Me explico?”

“¡Perfectamente!  –intervino el decano de nuestro grupo. Y lo tenemos en cuenta, compañera, pero mucho se lleva invertido en darle educación, instrucción y cultura a nuestro pueblo. En sembrar valores… Quizá ya tengamos la cosecha madura y todavía estemos pensando que nos falta un poquito. Y en consecuencia, nos autocensuramos. Yo continuaría adelante. Y si nos vamos un poquito a babor o a estribor,  pues… a corregir el rumbo, que para eso… ¡en el mar andamos!”

Intercedí entonces:

“Somos ahora mismo… una gran fuerza de choque. Y lo sabemos. Tenga en cuenta que Miguel Álvarez, el presidente de nuestra Asamblea Municipal del Poder Popular, le especificó a todos los miembros del Gobierno: “Voy en el jeep, y lo hago oyendo Radio Caribe en la Calle. Me bajo y dejo al chofer a la escucha de la Emisora. Regreso y le pregunto: ¿Qué dijeron? ¿Qué respuesta dio el director de esa empresa? ¿Su respuesta fue satisfactoria, hay solución o no? ¿Y para cuándo la vamos a tener?”

Cerviño sirvió el café.

Un rato después, ya en otro ambiente, recibíamos el espaldarazo oficial: “Si ustedes tropiezan y algo no les sale bien  –dijo la jefa de grupo-, eso no va a perjudicar tanto. Resulta muy interesante lo que están haciendo. Y puede ser muy beneficioso”.

Un año después, casi cada emisora, hasta las nacionales, tenían un programa de corte muy similar al nuestro. Y aunque el lema fuera otro, la esencia era la misma: “Radio Caribe dice lo que sabe/porque sabe lo que dice: ¡está en la calle!”

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