Colectivos promotores de altruismo en Isla de la Juventud

Foto: Yesmani Vega Ávalos

Cerca de 30 colectivos de trabajadores y combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Far) y el Ministerio del Interior (Minint), integrantes del movimiento de Centros Promotores de las Donaciones Voluntarias de Sangre, recibieron reconocimientos por sus aportes en este frente en que unen esfuerzos junto a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) para incrementar esa noble tropa.

En el acto celebrado en el centro recreativo Tropisla, en Nueva Gerona, como parte de la jornada de homenaje a los donantes voluntarios de sangre, dirigentes del Partido, los CDR y el Gobierno otorgaron los diplomas a la Unidad Militar 1180 de las Far (también conocido como Sector Militar Especial), la unidad de Aseguramiento Técnico de esa institución armada, la delegación del Minint, Tropas Guardafronteras, la Policía Nacional Revolucionaria aquí, la escuela militar del Minint, la unidad de prisiones e integrantes de la Reserva Estatal.

Fueron agasajadas igualmente las empresas Eléctrica y de Telecomunicaciones, la agencia de la Pesca y su unidad de Alevinaje, la Eide Fladio Álvarez Galán, el combinado deportivo Arturo Lince González, los policlínicos Orestes Falls Oñate y Juan Manuel Páez Inchausti, Formatur, la Delegación de la Agricultura, Comercializadora de Combustible y Automatización Integral.

Entre los colectivos reconocidos también estuvieron la Central de Trabajadores de Cuba, Mármol, Cubalse, Servicios Especializados de Seguridad y Protección, Bandec y Planta de Biomasa Forestal de La Melvis, a cuyos representantes les fueron otorgados diplomas.

Es mayor el agradecimiento cuando se conoce que no se trata de un simple aporte que en cada ocasión pueda salvar vidas, entre otros beneficios, sino de uno imprescindible ya que la sangre no se puede almacenar por tiempo indefinido –no más de 45 días–, razón por la cual tan importante como la entrega misma es hacerla de forma regular y sistemática, siguiendo el ciclo de cada tres meses los hombres y cuatro las mujeres.

Esa gota que no puede fabricarse proporciona, sin embargo, lo más inmenso: vida, salud, esperanza, y da la altura del altruismo de quien la entrega.

Foto: Yesmani Vega Ávalos
Isla de la Juventud Salud
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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