Código para todas las familias

Ilustración: Tomada de cubadebate

Novedosa es la propuesta del nuevo Código de las Familias en Cuba, que a lo largo de 11 títulos y 483 artículos establece a ese núcleo como principal responsable del cuidado y protección de sus miembros. Para algunos podría significar “otra ley más”, alejando el vínculo con su contenido, sin embargo, resulta un avanzado presupuesto para los contextos actuales.

Disímiles artículos publicados ofrecen distintas aristas del anteproyecto, aprobado en su versión 22, para lograr el conocimiento y las respectivas opiniones de la población cubana.

Mas, ¿ya es definitivo?; pues no, tras ese genuino ejercicio democrático del pueblo a expresar sus criterios acerca de un importante documento, cuyo predecesor –y vigente– data del año 1975, momento en que constituyó un hito en la promoción de los valores éticos y morales de la familia cubana y significó una ruptura con los cánones tradicionales clasistas y patriarcales, se advierte un análisis a partir del cual será elaborada una nueva versión prevista a ser aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre y luego se publicará para su consulta popular.

¿Por qué luego de más de cuarenta años de vigencia no podríamos elaborar uno tan actual para nuestro tiempo como lo fue aquel? Marcar la diferencia y asumir una realidad cada vez más cambiante es también reflejo de cuánto ha crecido este pueblo como sociedad.

¿Preocupaciones? Creo que ninguna debería de existir, pues en esta ocasión el documento reconoce relaciones familiares que no se basan en la consanguinidad y ello ofrece mayor fortaleza al espacio afectivo; de igual forma actualiza diversas instituciones jurídico-familiares como el parentesco, la obligación de dar alimentos, el matrimonio, la unión de hecho, la valoración económica del trabajo en el hogar, la filiación cualquiera que sea su origen, las relaciones parentales y otras instituciones de guarda y protección de menores, adultos mayores y personas con discapacidad.

Será toda una novedad el nuevo Código de las Familias; más allá de prejuicios y tabúes, representa un gran avance en nuestra sociedad, en especial, para aquellos ciudadanos para quienes el paso de los años y los cambios de percepciones y el modo de formar familias en todo el mundo hizo que el actual código se rezagara en ese sentido.

Tras la aprobación de la Constitución de la República de Cuba en referendo popular por la inmensa mayoría del pueblo y su proclamación el diez de abril de 2019, ha constituido todo un reto el proceso de creación normativa de una disposición jurídica trascendente que tiene como objetivo fundamental fortalecer las familias, el respeto a la dignidad humana, la igualdad de todos sus miembros y la protección a los más vulnerables.

Estudiarla, analizarla y comprenderla en toda su magnitud se convierte en un deber ciudadano en este camino de diálogo colectivo que venimos construyendo hace más de 60 años y que hoy nos guía a la aprobación de una ley contemporánea y moderna, inclusiva y respetuosa de todos los derechos para todas las familias.

Isla de la Juventud Opinión
Casandra Almira Maqueira
Casandra Almira Maqueira

Licenciada en Estudios Socioculturales en la Universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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