Cecilia y sus sueños

Entrevista-CeciliaAquella niña, rodeada siempre de sus compañeros de aula para que les hicieran adornos a sus libretas o a los trabajos de clases, no imaginó que la Isla de la Juventud se convertiría en su faro en medio del mar y el canto en su mejor aliado.

 

Entrevista-CeciliaFoto: Gerardo Mayet Cruz

Aquella niña, rodeada siempre de sus compañeros de aula para que les hicieran adornos a sus libretas o a los trabajos de clases, no imaginó que la Isla de la Juventud se convertiría en su faro en medio del mar y el canto en su mejor aliado.

Nació en Sagua la Grande, Villa Clara y se gradúo de instructora de artes plásticas, incorporándose desde ese momento en las actividades organizadas por la Casa de la Cultura de su municipio y por la Asociación Cubana de Limitados Físico- Motores (ACLIFIM) en su tierra natal, como pintora, cantante, escritora y hasta locutora.

Cecilia Hernández Hernández es toda una artista y así lo manifestó desde sus inicios en la escuela, donde participó en cuanto evento se celebraba, entre los que sobresale su papel como presentadora en el programa radial Chirrín Chirrán de su pueblo, cuando cursaba el sexto grado.

“Lo primero que hubo en la casa fue un tocadiscos de maletica, pues a mi papá siempre le gustó la música, él era tenor en un coro y escuchaba música clásica y selecta, de ahí me entró el bichito de cantar y por el arte en general”, refiere Ceci, como cariñosamente la llaman sus amistades.

“Al final estudié artes plásticas, pero nunca dejé de cantar, de escribir y de incursionar en la locución, por eso no sabría decirte si prefiero más el canto, las artes plásticas o componer historias, eso depende de la musa, aunque he recibido más reconocimiento con el canto”.

Cecilia ha sido premiada en interpretación en los festivales de música ejecutados por la ACLIFIM, tanto a nivel regional como nacional, además, por destacarse en estos eventos conformó junto a otros la Brigada de Intercambio Cultural con la asociación de discapacitados de Venezuela en 1991.

En 1992 descubrió esta Isla, se casó y enamoró también del suelo pinero, en el cual potenció su carrera como artista aficionada en las distintas manifestaciones, excepto la pintura; es una deportista de gran alcance, siendo la única discapacitada físico-motor en el Municipio que ostenta la medalla Mártires de Barbados otorgada por el INDER.

Orgullosa de haber recibido clases magistrales del pintor Wifredo Lam en el taller de artes plásticas Fidelio Ponce de León, en Sagua la Grande, sostiene que la ACLIFIM constituye un espacio donde ha encauzado su desarrollo profesional y espiritual.

“En el 2004 participamos de nuevo en un intercambio cultural en Venezuela con motivo del Día Internacional del Discapacitado, así como en las conferencias internacionales acerca de la integración social de nosotros impartidas en nuestro país; fui ponente e integré el comité científico”.

Por estos días de verano se le ve entre los artistas encargados de alegrar diferentes espacios.

“Nos convocó la Casa de Cultura para amenizar Las noches del recuerdo para los trabajadores de las diferentes dependencias del Partido; también estamos en otras actividades políticas culturales realizadas en los barrios por los Comités de Defensa de la Revolución, los día cinco de cada mes en reclamo a la libertad de los Cinco Héroes”.

A esta mujer no la detiene su silla de ruedas, desde ella realiza hace casi una década la peña Ceci en compañía de…, el tercer sábado de cada mes en la Casa de Cultura de Nueva Gerona, donde comparte el espacio con otros artistas del teatro, la danza y la literatura.

La Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba en la Isla le abrió sus puertas para conducir la peña Cuerdas, el cuarto jueves del mes, honor que la satisface al trabajar con la vanguardia artística del territorio, pues es una aficionada sin clases elementales de música.

Cecilia se licenciará el próximo año de Estudios Socioculturales y cumplirá, además, 35 años de vida dedicada al arte, de los cuales en su mayoría los ha entregado al quehacer cultural de este terruño, porque para ella la Isla significa “un mar de saber, de aprender y explorar, donde las olas no me detienen”, afirma la vicepresidenta de la ACLIFIM en el territorio.

“La discapacidad, yo diría que ha sido la catapulta, a lo mejor si hubiera sido una persona sin discapacidad no hubiera hecho la mitad de mis logros. Me siento realizada, todo lo soñado lo he logrado con perseverancia y voluntad… y sigo con mis sueños”.

 

 

 

Comparte esta noticia:

{loadposition botonessociales}

 

{loadposition tabfinal}