Carlos navega contra la enfermedad

Fotos: Melissa Mavis Villar De Bardet

Texto: Melissa Mavis Villar De Bardet (*)

Tiene 65 años y vive satisfecho de aprovecharlos al máximo. Carlos Torres Valdés es un hombre alto, fuerte, de piel blanca, ojos azules y carácter afable. Comparte el día a día con su familia en una casa de dos pisos en Micro 70, Nueva Gerona.

Fotos: Melissa Mavis Villar De Bardet

Quien ve a este hombre activo y optimista no imagina que lleve una lucha tenaz contra el cáncer, que ha sido la causa de su primera intervención quirúrgica. “Debido a esta enfermedad, que llegó de improviso, tuve que cambiar mi vida, debí jubilarme cuando trabajaba en la Empresa Naviera, en los catamaranes como segundo capitán. Me hizo sentir muy mal, pero con el constante apoyo de familiares y amigos, comencé a dedicar el tiempo a crear pequeñas obras de arte. Ahora con lo que hago me siento útil”.

Carlos confiesa no sentirse jubilado, porque todos los días se levanta y va a su centro de trabajo, que se encuentra en el segundo piso de su casa: un pequeño taller artesanal para crear y cada vez mejor. “Hago reproducciones de los buques donde trabajé alguna vez, les pongo nombres, motor, luces, y todo lo necesario para que puedan navegar bien, tienen hasta las propelas. Mi objetivo es que queden lo más parecido posible a los originales”.

Así se ha convertido en un increíble artista, creador de artesanía naval, transporte automotor antiguo, trenes y aviones de aeromodelismo en pequeñas dimensiones, con un nivel de detalle que roza la perfección.

De esa forma, da continuidad a un interés que inició en su infancia, cuando practicaba la pesca y sentía algo que lo ataba al mar. Narra que en una de sus salidas se encontró un viejo amigo, carpintero de rivera en los muelles de la Isla, que le enseñó muchos secretos que ahora le permiten hacer los barcos con la mayor exactitud posible. “Gracias a él logré acercarme al mundo artesanal. Siempre me atrajo la carrera de ingeniería naval o mecánica, y aunque no pude estudiarla en la universidad, lo hice de manera autodidacta, y buscando ayuda.

“No pretendo ser conocido ni aspiro a comercializar mi labor, esto es solo un hobby, y lo muestro para el que desee disfrutarlo”.

Su mayor sueño es presentar su trabajo en un salón: “Me agradaría mucho porque dejaría mi enseñanza como un proyecto a los jóvenes de hoy para que puedan instruirse, y más aún, inspirarse en una carrera naval o de ingeniería mecánica como la que no pude ejercer.

(*) Estudiante de Periodismo, Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana

Isla de la Juventud
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One Reply to “Carlos navega contra la enfermedad

  1. Carlos Torres lo conoce mi familia desde hace muchos años: buen padre, buen esposo, buen hijo, buen vecino y bueno en todo. Hombre íntegro en todos los aspectos de la vida, tanto en lo personal, social y profesional. Luchador incansable a todos los objetivos que se propone, y con su enfermedad demuestra una vez más su tesón en la lucha por la vida, que estamos seguro la vencerá.

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