Caos en la reunificación de los menores migrantes: EEUU “ha creado un trauma tan innecesario”

Carolina Ramos, a la derecha, fue llevada a Nueva York para reunirse con sus hijos, de los que había sido separada en la frontera. Los menores estuvieron al cuidado de Cayuga Centers en el vecindario de Harlem del Este. Foto: Gregg Vigliotti/ The New York Times.

Llegaron cubiertos por la oscuridad de la noche y se fueron de la misma manera.

En lo que parecía ser una evacuación masiva de niños inmigrantes separados de sus padres en la frontera suroeste de Estados Unidos, más de una decena de furgonetas blancas se formaron afuera de Cayuga Centers en Harlem del Este la noche del 25 de julio, mientras el gobierno federal hacía esfuerzos para cumplir con la fecha límite para reunir a las familias, el 26 de julio.

Un video de Telemundo mostró a las furgonetas mientras un reportero describía que los niños eran conducidos al exterior en pares mientras sostenían sobres. Probablemente, se trataba de los registros clínicos y educativos del gobierno que otros niños, previamente entregados, habían recibido.

Para la tarde del jueves, alrededor de doscientos de esos niños habían dejado las agencias del área de Nueva York, de acuerdo con el alcalde de Bill de Blasio, que ofreció una conferencia de prensa. Alrededor de cien niños, quienes por numerosas razones determinadas por el gobierno no pudieron reunirse con sus padres, permanecen en Nueva York. En todo Estados Unidos el jueves fueron reunidas más de mil 400 familias migrantes.

Para subrayar el caos generalizado y la incertidumbre que ha marcado la implementación del gobierno federal de estas reunificaciones, así como los cambios a su llamada política de tolerancia cero en la frontera, De Blasio dijo que todavía no está seguro de qué les pasó a los niños después de dejar la ciudad de Nueva York.

“La mejor información con la que contamos es que doscientos ya no están aquí”, dijo De Blasio, pero eso no significa necesariamente que han regresado con sus padres.

El alcalde indicó que Cayuga Centers, una de las nueve agencias en el área metropolitana de Nueva York que han cuidado a los niños separados, tenía al mayor grupo de ellos, tal vez más de trescientos en un momento dado. Sin embargo, el número exacto de niños en la ciudad nunca quedó claro para los funcionarios locales y estatales, porque el gobierno federal declinó darlo a conocer y no permitió que las agencias que cuidaban a los niños comentaran ningún detalle.

A pesar de haber enviado cartas al gobierno federal para solicitar información básica sobre los niños ahí, y a pesar las peticiones de los alcaldes de otras ciudades, “nadie obtiene respuestas”, dijo De Blasio en la conferencia de prensa.

La mañana del 26 de julio, las calles afuera de los dos centros de Cayuga en Harlem rebosaban de actividad.

Los niños subieron a las furgonetas con sus mochilas de personajes como el Hombre Araña y Hello Kitty, tal vez rumbo a un paseo y no hacia el aeropuerto para tomar un vuelo para reunirse con sus padres.

Una madre, Carolina Ramos, salió del edificio de Cayuga en Park Avenue con sus dos hijos, de los que ella dijo había estado separada durante 120 días, y cuatro globos. Manejó durante doce horas acompañada de sus familiares desde Charlotte, Carolina del Norte, para recoger a su hija de 10 años y a su hijo de 17.

“Estoy feliz, tranquila, agradezco a Estados Unidos de que ahora estoy con mis hijos”, dijo Ramos, quien le dio a su hija un oso de peluche de la mitad del tamaño de la niña.

Abogados y trabajadores sociales trataban frenéticamente de determinar si los niños que ya habían sido enviados fuera de Nueva York se habían, efectivamente, reunido con sus padres.

The Door, una agencia que trabaja con jóvenes de escasos recursos, dijo que llevaba el caso de una firma pro bono sobre tres clientes cuyos hijos habían sido llevados esta semana de Nueva York a El Paso, Texas. Uno había sido reunido con su padre en un centro de detención familiar, en Texas, pero el destino final de la familia era desconocido. Los abogados todavía desconocen dónde, o si, los otros otros dos niños se han reunido con alguno de sus padres.

El gobierno separó a sus familias con mala fe y el gobierno está reuniendo a las familias de mala fe”, dijo Eve Stotland, directora legal de The Door. “Ha creado un trauma tan innecesario”.

Los niños abordaron furgonetas afuera del edificio de Cayuga Centeras en Harlem del Este, pero su destino era desconocido. Foto: Gregg Vigliotti/ The New York Times.

 

Mundo
Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *