Buen parto en la campiña pinera

Foto: Víctor Piñero Ferrat

Entre plantaciones de cítricos y frutales y contagiosa alegría andan los trabajadores y vecinos de la comunidad de nuevo tipo Roberto Orestes Moreno Vázquez.

Más allá de los resultados y aportes económicos de estos finqueros y demás trabajadores citrícolas, está lo que ellos mismos descubren con la fuerza colectiva, de cuánto más son capaces de hacer juntos como comunidad de nuevo tipo surgida al calor del Plan de Desarrollo Integral.

“Aquí los moradores, favorecidos con más de 80 confortables apartamentos y servicios básicos, estamos comprometidos no solo con estos campos, –asegura el joven administrador de la comunidad y económico de la granja Patria, Carlos Alejandro González de Armas–, sino también con cultivar mejores hombres y mujeres, a la par de recuperar fuerza de trabajo del que fuera un importante renglón económico y las tradiciones citrícolas”.

En efecto, al intercambiar con estos hombres y mujeres, uno percibe que siembran conciencia de productores integrales, solidaridad que los une como barrio nuevo, y colectividad que mantiene la armonía, el júbilo, la limpieza y encanto de sus pasillos, jardines, parques y demás áreas.

Ellos honran de diversas maneras al mártir Roberto Orestes Moreno Vázquez, caído en la lucha por la liberación de Angola el 12 de diciembre de 1975, luego de muchos años de trabajo como jefe de pelotón agrícola, de operadores de maquinarias y fumigación en la granja Viet Nam Heroico dedicada al cítrico, al proponerse el fomento de ese cultivo, continuar su ejemplo de consagración, inculcarle a los muchachos el amor por esa rama y mantener en la tropa a uno de sus hijos: Roberto Moreno Guerra.

Algunos fundadores del asentamiento afirman que entre las oportunidades abiertas aquí está la de no solo ser beneficiados con viviendas, sino también convertirse en avanzada entre los asentamientos de nuevo tipo por las plantaciones diversas que fomentan y mayores exigencias en disciplina y convivencia.

La integración lograda por la zona 163 de los CDR con sus cuatro estructuras de base, así como por la FMC y la organización sindical, propician un movimiento popular capaz de compulsar a todos los fines de semana para mantener la higiene comunal y concluir temprano y con la totalidad de los electores a las urnas la jornada electorales del pasado año, asistencia que ya se preparan para reeditar en los comicios generales del venidero 11 de marzo para elegir a los diputados.

Esta comunidad, a unos 12 kilómetros al sur de Nueva Gerona, es la más reciente de las tres surgidas como parte del programa de desarrollo a partir de la transformación de escuelas en el campo que no funcionaban.

Apenas tiene un año y escasos meses de vida, pero el asentamiento muestra la fortaleza de un grupo que nació en buen parto y crece saludable con su gente emprendedora.

 

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Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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