Brindis por la gran dama

Tomada de Internet

Yo no sé ustedes, pero en mi familia se tiró la casa por la ventana,  como dice el viejo refrán. Teníamos suficientes razones para poner  nuestros escasos ahorritos en función de la cena por el fin de año y el advenimiento de este 2020.

Minutos antes de las 12 de la noche uno de los invitados, en un podio improvisado, habló en nombre de los presentes y ausentes también; brindamos con Sidra porque fuimos de los que alcanzamos y ese brindis se tornó interminable, pues dejamos un año súper difícil, en el que a ese rubio detestable y vecino del frente le dio por apretar la tuerca; sin embargo, nosotros, que no creemos en la fuerza de sus llaves, seguimos aquí, vivos y coleando.

Cómo no celebrar si ya lo dijo Díaz-Canel, nos tiraron a matar y estamos vivos, sorteamos un 2019 muy complejo, en el que se habló de esa coyuntura que a muchos les hizo pensar en el retorno a los años cruentos del período especial y provocó hasta emoticones y caricaturas en las redes sociales.

Es verdad, hubo escasez de pollo, contingencia energética que provocó de manera sustancial la disminución de los viajes en el transporte público y marítimo; sin embargo, al imperio le salió el tiro por la culata, en cada rincón de mi Cuba e Isla se apeló a la inteligencia colectiva, a las alternativas, la solidaridad…y nos crecimos como pueblo, como seres humanos.

En medio de tan compleja situación económica tuvimos una nueva Constitución de la República, enriquecida con el concurso de todos,  llegó el anhelado aumento salarial en los sectores presupuestados y pensionados con el que no pocos se vieron como la Cucarachita Martina al no saber qué hacer con ese primer cobro; aunque todavía queda por hacer, en realidad fue un respiro inmenso para no pocas familias trabajadoras.

También elegimos al Presidente, ese que no para, impone su estilo de trabajo, aglutina fuerzas, recorre el país de punta a cabo porque le gusta hablar de prioridades, mirar y tocarle el hombro a la gente para pedirle resistencia y confianza.

Ya andamos en el 2020, yo feliz por otro año más de vida y los  renovados proyectos que le pondré, pero hay quienes se empeñan en ponerle cierto pesimismo al considerar que Cuba siempre está en las mismas; discúlpenme por no compartir ese criterio porque el país, a pesar de las zancadillas y el bloqueo que no es una metáfora sino un engendro inhumano muy real, se reorganiza y avanza en cuanto a esa unificación monetaria que lacera tanto al cubano como a la economía nacional.

A mí que me quiten lo baila´o, pero brindé porque soy de las que le entra a la vida con optimismo y la miro, a pesar de sus imperfecciones, con los ojos del corazón, donde tengo a mi familia, mis amistades y a esa gran dama llamada Revolución que se remoza, y le ha dado sueños y esperanzas a millones.

Isla de la Juventud Opinion
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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