Bienvenido el perfeccionamiento

La palabra perfeccionamiento se hace recurrente en la rama del Comercio, la Gastronomía y los Servicios, pues en ese camino desandan directivos y trabajadores como parte de un proceso que busca transformaciones en un sector muy vinculado con la atención al cliente.

Foto: Karelia Álvarez Rosell

El territorio no se queda a la zaga, por el cual transitarán a corto, mediano y largo plazos los establecimientos del Comercio Interior; estos tendrán nuevas facultades y mayor autonomía en su gestión, que redunde en más eficiencia y calidad del servicio.

Sin duda alguna, este es un tema que tiene mucha tela por donde cortar por ser muy abarcador; sin embargo, es importante señalar que en la Gastronomía pinera serán seis las unidades incluidas en el experimento inicial: los restaurantes El Abra, El Río, La Ínsula y El Cochinito.

En este último las pretensiones van más allá de ofertar comida criolla, pues contempla la típica de la Isla; además entran en esta primera etapa la cremería Coppelia y la cafetería Sierra Caballos.

Según Nilda García Nodal, especialista principal de Servicio de la empresa aquí, avanzan en la preparación, ya que en este mes está previsto el arranque del perfeccionamiento en los centros.

Con anterioridad han laborado en la depuración de la contabilidad, que incluyen los adeudos al presupuesto del Estado, la informatización de los procesos, el control de los recursos, el autorizo de las licencias sanitarias, la certificación y el proceso de idoneidad con directivos, administradores y obreros.

Ya se categorizan los almacenes, desagregan los planes económicos, chequean los abastecimientos, entre otras labores porque tales unidades desde entonces funcionarían como empresa, tendrían su propia cuenta bancaria y personalidad jurídica.

Los gastronómicos, en su mayoría con el técnico medio vencido, “refrescan” sus conocimientos; mientras los administradores esperan vencer exámenes luego de una capacitación que abarcó desde temas contables hasta aquellos vinculados a esa asignatura, todavía pendiente, llamada protección al consumidor porque falta sistematicidad y rigor en el asunto.

Recuerdo que en la última visita de la ministra del Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, insistía en la preparación del personal, sobre todo los administrativos, y aprovechar las resoluciones vigentes, como la 99/2019 que facilita la compra por autogestión de productos alimenticios, frescos o elaborados, con el fin de incrementar ofertas y brindar servicios de calidad; no obstante, aún no se emplea lo suficiente.

Por el camino del perfeccionamiento se precisa andar bien, con pasos firmes porque este no solo procura acercar cada vez más el comercio y la gastronomía con su oferta a las necesidades de los pobladores, sino dejar atrás incumplimientos, impagos, violaciones en las normas, descontrol de recursos y hechos delictivos.

No se trata de un asunto sencillo, tiene sus complejidades, más en el contexto actual, pero a la gastronomía estatal muchas veces la aprecio detenida en el tiempo, permeada de un inmovilismo del cual urge desprenderse con nuevos métodos, prácticas y experiencias. ¡Bienvenido, entonces, el perfeccionamiento!

Isla de la Juventud Opinión
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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