DÍA DEL TRABAJADOR DE SERVICIOS COMUNALES

Barrecalle a mucha honra

Mariela, orgullosa de saberse útil. Foto: Yenisé Pérez Ramírez

A Mariela Rode Lislese se le puede ver barriendo las calles desde hace cinco años, cuando escogió ser parte de la brigada de trabajadores de Servicios Comunales que día a día hacen de esta una ciudad más limpia y armoniosa.

Es delgada, pero no carente de fuerza –así lo afirma ella misma–. Esta labor no es sencilla como muchos creen, dice.

“Aquí somos pocas mujeres y en el colectivo nos cuidan, no nos ponen a realizar tareas pesadas como la chapea; nosotras barremos, aunque podemos hacer lo que sea tan bien como ellos. Estar bajo el sol nos afecta, pero, siendo sincera, lo más negativo es ver la indolencia de quienes llegan, incluso, a faltarnos al respeto”.

Para nadie es un secreto que si bien este es un trabajo honrado y de gran importancia social, muchas veces es marginado.

“A veces la gente nos mira y solo ven a un barrecalle, no al ser humano que está tratando de cumplir con su labor de la mejor manera posible.

“En el bulevar –una de las zonas más concurridas– hay tanquecitos para el depósito de la basura, sin embargo siempre hay quien te tira la lata en el medio de la calle o te pasa con una bicicleta cuando estas limpiando y si lo requieres te da una mala contesta o hace como si no le importara”.

Según me cuenta Mariela, a pesar de todo se siente orgullosa de lo que hace. “Nadie me obliga, yo lo escogí y me siento útil”, recalca. En su turno hay otra compañera que de a poquito intervenía en la conversación para decirme que ellos también son guardianes de la salud y eso le hace feliz.

Y es que este es el espíritu de los trabajadores de Servicios Comunales del Municipio que este 15 de febrero estarán celebrando su día. Aunque las insatisfacciones de la población solo den pie a criticar su trabajo, es innegable su entrega y dedicación al territorio.

En la Isla son varios los trabajadores de Servicios Comunales que se encargan de mantener la limpieza. Yenisé Pérez Ramírez

A ellos, merecedores de nuestra gratitud por levantarse al alba a pintar de limpio la Isla, por tener la paciencia de lidiar con los transeúntes siempre con la mejor forma posible, va el reconocimiento. Es hora no solo de mirarlos sino de saber verlos en toda su magnitud y mostrarles respeto, pues no cualquiera tiene la voluntad de limpiar algo más que su espacio personal.

Como a Mariela podemos encontrar a otros barriendo las calles o en los carros recogiendo basura doméstica, pintando aceras, confeccionando coronas florales o incluso revitalizando el zoológico, pues son disímiles las tareas que desempeña este colectivo.

En homenaje a su día toda una jornada de limpieza y embellecimiento ha sido objetivo principal, según explicaba la directora de la empresa, Bárbara Soto Pérez.

Por su parte se evidencia el compromiso de seguir aportando a la integralidad de Municipio, de seguir mejorando los servicios que en el último año ganaron en calidad y estabilidad, de seguir incidiendo en la conciencia ciudadana y la disciplina social en pos de una Isla más saludable.

Isla de la Juventud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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