Baja visión

vista“La consulta comenzó en la Isla de la Juventud en el 2009 para cumplir los programas Nacional de Salud Ocular y de Visión 20/20 para las Américas, cuyos propósitos son conseguir una mejor calidad de vida de las personas con discapacidades.

vista

Doctora María Elena Corteguera Salermo, conocemos que usted  ofrece la consulta oftalmológica llamada de Baja Visión. ¿En qué consiste?

“Examinamos a las personas con muy mala visión y a las invidentes. Se trata de pacientes que alcanzan una agudeza visual en su mejor ojo de 0.3 o menos, aun con corrección de espejuelos o cristales cuando lo normal es de 1.0.

“También se incluyen aquellas con un campo visual reducido –de menos de 10 grados del punto central de fijación– o los ciegos que no ven ni siquiera un destello de luz.

“La consulta comenzó en la Isla de la Juventud en el 2009 para cumplir los programas Nacional de Salud Ocular y de Visión 20/20 para las Américas, cuyos propósitos son conseguir una mejor calidad de vida de las personas con discapacidades.

¿Cuáles son las indicaciones? ¿Acaso existen medicamentos, métodos o equipos nuevos?

“Los pacientes tienen secuelas de enfermedades congénitas o adquiridas que han afectado irreversiblemente su vista; la mayoría son remitidos luego de haber sido examinados por un oftalmólogo, con el fin de recibir la atención de un grupo multidisciplinario, integrado por una optometrista y dos defectólogas entrenadas en rehabilitación visual.

“En los casos requeridos participa un psicólogo o asistente social y yo como Oftalmóloga. Todos fuimos entrenados en el Instituto Ramón Pando Ferrer. Mantenemos una buena coordinación con la Asociación de Ciegos y Débiles Visuales (ANCI) del Municipio que contribuye al citar a los pacientes miembros o que necesitan algún control, orientación o ayuda.

“No es que hay medicamentos o equipos nuevos que mejoran su visión sino que tratamos de rehabilitar a dicho paciente y enseñarle a vivir con su discapacidad visual y obtener de él, el máximo aprovechamiento posible del resto de la visión que le queda.

“Otro objetivo es su integración al ambiente familiar, escolar, laboral o social donde se desenvuelve. Resulta difícil en el territorio que los pacientes vengan a la consulta, pues muchos solo acuden para obtener un carné que lo acredita como discapacitado de la ANCI y le proporciona “facilidades” como, por ejemplo, no hacer colas.

¿Atienden a los de todas las edades?

“Sí, aunque disponemos desde 1987 de un Centro de Rehabilitación Visual para Niños en la escuela José Antonio Echevarria, por eso los adultos asisten más a las consultas realizadas en el  hospital.

La también Master en Educación, especialista de primer grado en Oftalmología, Profesora Auxiliar y Principal de la Especialidad y Presidenta de la Sociedad de Oftalmología en el Municipio aduce unas consideraciones finales.

“Estamos ahora coordinando con la Dirección de Salud Municipal y Nacional ayudas ópticas, estos son aditamentos como lupas, anteojos especiales, lentes o microscopios que amplían las imágenes y permiten que las personas que ven muy poco observen mejor un objeto o letras.  “No es la pobre visión lo que determina el pobre aprendizaje, sino lo que el cerebro hace con la información visual que recibe”.

 

 

Comparte esta noticia:

{loadposition botonessociales}

 

{loadposition tabfinal}