¡Ay, mis equipos!… bajó el voltaje

Diversas son las quejas que llegan al departamento de Atención al Cliente de la Empresa Eléctrica por parte de los pobladores, al  considerar que las fluctuaciones de la electricidad le han ocasionado daños a uno o varios de sus equipos.

Hasta noviembre se habían recepcionado en la entidad más de 170, de ellas solo procedieron unas 52, por las cuales fueron entregado a nueve clientes cheques que entre todos superan los 34 000 pesos, quedando uno pendiente de pago por haber sido adquirido en MLC.

Foto: Karelia Álvarez Rosell

Tal información la ofreció Eglisber Azcuí Garzón, especialista principal de Atención al Cliente y jefe de equipos dañados en la mencionada empresa, quien abundó más acerca de este proceder que muchas veces incide en el bienestar de los pineros.

Al respecto puntualizó que se entiende por daños a la propiedad las afectaciones producidas por anomalías del servicio eléctrico a las instalaciones eléctricas interiores o al patrimonio (sea un equipo eléctrico o no) de una persona natural o jurídica (clientes privados y/o estatales), siempre y cuando estas provengan de causas imputables a la entidad; mientras aclaró que se considera daño masivo a la propiedad las producidas a un número igual o superior a cinco clientes.

“Para el procedimiento de daño a la propiedad a partir de lo establecido en la Resolución 173 del 2018, renovada el 20 de junio del año en curso, lo primero a verificar es la existencia de un contrato entre el cliente reclamante y la entidad, que las condiciones eléctricas internas del inmueble cumplan con las normas técnicas.

“Con lo expuesto anteriormente se entiende que los tomacorrientes no tengan muestras de falsos contactos, la existencia del equipo en la vivienda de donde se hace la queja, sí, porque no puede ocurrir  que cuando vaya la visita de la comisión creada al efecto se encuentre en otra casa y eso nos ha pasado.

“Los equipos tampoco pueden ser de fabricación casera, como las neveras. Este requisito antes se les exigía nada más a los centros estatales, y con la nueva resolución se incluye al sector residencial”.

Precisó que este no puede ser manipulado antes de la visita de los inspectores, pues “muchas veces llegamos y ya han sido maniobrados por otro personal, entonces no cumple ningún objetivo darle seguimiento a la queja. En el caso de los refrigeradores cuyas máquinas son reparadas, tienen que existir más equipos y clientes afectados, de lo contrario la empresa no se hace responsable”.

¿Cuándo procede la queja?

“Al presentarse un evento eléctrico motivado por el falso contacto en la acometida de 220, problemas internos del transformador y la apertura del neutro del circuito secundario (conductor a tierra), siendo esta la principal razón de afectaciones colectivas.

“Por lo general los equipos de refrigeración realizan una apertura y cierre del circuito sin que medie entre ella un tiempo mayor a los tres minutos; es lo mínimo que necesitan para que las presiones de gases y aceite vuelvan a su nivel y continuar con su funcionamiento.

“De no ocurrir este recierre instantáneo como está establecido se investigan las causas y si es responsabilidad de la Empresa Eléctrica, se acepta el caso ante la existencia de un presupuesto anual, que incluye la reparación y en caso de no tener solución el pago del equipo”.

Cuando se presenta alguna de estas afectaciones –precisa Eglisber –los clientes deben reportar la queja por daño a la propiedad en el término de tres días hábiles posteriores a la ocurrencia del suceso. Y lo pueden efectuar por vía telefónica a través del número 18 888, presentarse en la oficina comercial a la cual pertenece o en la propia empresa.

La queja se analiza en la comisión de daño a la propiedad, la cual se reúne todos los viernes a las once de la mañana, es presidida por el director general de la empresa y los directores de las áreas técnicas; así como otros técnicos y especialistas.

Agregó que al no proceder se le emite al cliente un dictamen técnico de reclamación, donde le explican las causas por las cueles no resulta, además de los procederes a realizar ante alguna inconformidad, como la posibilidad de tener diez días hábiles para realizar una reclamación por escrito ante el director general.

En cuanto a las atendidas en el presente año manifestó que “se nos ha hecho un poco difícil el tema de las luminarias, desde enero teníamos cerca de 69 pendientes, pero ya pudimos dar una acertada respuesta a partir de la proyección del país con la fabricación nacional de tubos led; no obstante, nos quedan pendientes los bombillos y un equipo que fue adquirido en MLC.

¿Qué se les recomienda para la protección de sus equipos?

“Ante cualquier evento climatológico –expresó Eglisber– como intensas lluvias, descargas eléctricas y fuertes vientos desconecten los equipos de la corriente, incluyendo las antenas de los televisores, pues por ahí entran los rayos y su efecto puede perjudicar hasta las cajitas decodificadoras”.

A las causas provocadas por las condiciones meteorológicas se suman las variaciones del fluido eléctrico, dado el elevado porciento de las líneas aéreas en la localidad; de ahí que constituya un constante desafío de los trabajadores y especialistas de la Empresa Eléctrica elevar cada vez más la calidad del servicio para que sean menos las exclamaciones: “¡Ay, mis equipos!… bajó el voltaje”.

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Entrevistas Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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